Martín Alberto Mendoza

MOVILIZACIONES POLICIACAS VOLVIERON A DEJAR EN EVIDENCIA LA INSEGURIDAD QUE SE PALPA DIARIAMENTE EN LAS CALLES DEL MUNICIPIO; ESTE TIPO DE HECHOS AGITADOS NO PUEDEN OBSERVARSE COMO SITUACIONES AISLADAS; LA PRESENCIA CONSTANTE DE PATRULLAS, UNIDADES MILITARES, PERSECUCIONES, CATEOS, DETONACIONES Y PERSONAS ARMADAS SE HA CONVERTIDO EN PARTE DE LA VIDA COTIDIANA PARA MILES DE HABITANTES DE CAJEME; LA INSEGURIDAD YA NO SE LIMITA A LAS HORAS DE LA NOCHE NI A ZONAS CONSIDERADAS TRADICIONALMENTE CONFLICTIVAS; LOS HECHOS OCURREN A PLENA LUZ DEL DÍA, EN SECTORES HABITACIONALES, CERCA DE COMERCIOS, ESCUELAS Y ESPACIOS DONDE FAMILIAS COMPLETAS REALIZAN SUS ACTIVIDADES DIARIAS; PARA NADIE ES UN SECRETO QUE, EN COLONIAS COMO SANTA FE, NUEVA PALMIRA Y OTROS SECTORES DEL NORORIENTE Y SUR DE CIUDAD OBREGÓN, LOS VECINOS VIVEN EN PERMANENTE INCERTIDUMBRE; CUALQUIER MOVIMIENTO INUSUAL, EL SONIDO DE UNA SIRENA O LA CIRCULACIÓN ACELERADA DE VEHÍCULOS PUEDE SER EL INICIO DE UN NUEVO EPISODIO DE VIOLENCIA; LA DETENCIÓN DE UN PRESUNTO DELINCUENTE REPRESENTA UN RESULTADO OPERATIVO; SIN EMBARGO, TAMBIÉN CONFIRMA LA FACILIDAD CON LA QUE PERSONAS ARMADAS SE DESPLAZAN POR LA CIUDAD, INCLUSO DURANTE LAS HORAS DE MAYOR ACTIVIDAD; LA PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD NO ES PRODUCTO DE RUMORES NI DE PUBLICACIONES EN REDES SOCIALES; ES UNA REALIDAD TANGIBLE QUE SE OBSERVA EN LOS OPERATIVOS, EN LAS PERSECUCIONES, EN LAS CALLES ACORDONADAS; ALGUIEN COMENTABA QUE LOS HIJOS APRENDEN MÁS DE LO QUE VEN QUE DE LO QUE ESCUCHAN; Y, ES QUE EL TEMA DE MENORES DE EDAD CONDUCIENDO MOTOCICLETAS EN CAJEME NO DEBE VERSE ÚNICAMENTE DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA AUTORIDAD; ES UNA RESPOSABILIDAD COMPARTIDA CON PAPÁS

ESTE JUEVES se registró una mañana particularmente agitada, donde distintos operativos y movilizaciones policiacas volvieron a dejar en evidencia la inseguridad que se palpa diariamente en las calles del municipio. Tal y como lo comentamos ayer, todo inició alrededor de las 8:20 horas, autoridades llevaron a cabo una intervención en una vivienda de la colonia Santa Fe, sector que en los últimos meses ha sido escenario constante de hechos violentos, ataques armados, persecuciones y presencia de grupos delictivos. Más tarde, aproximadamente a las 10:50 horas, se desplegó una persecución en el sector de Nueva Palmira, donde dos sujetos que viajaban a bordo de una motocicleta presuntamente intentaron escapar de las autoridades. Durante la movilización, elementos de la Secretaría de Marina y de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal lograron interceptarlos. Uno de los sospechosos fue detenido, mientras que el segundo habría conseguido escapar, provocando una intensa búsqueda en calles y colonias cercanas. Aquí resalta la labor de agentes de la SSPM y personal de Marina destacado en la Ussi Sur y, a cargo del comandante Adalberto Nambo Leyva que aseguraron al detenido y lo trasladaron a las instalaciones de la Jefatura de Policía. Ahora bien, este tipo de hechos alterados no pueden observarse como situaciones aisladas. La presencia constante de patrullas, unidades militares, persecuciones, cateos, detonaciones y personas armadas se ha convertido en parte de la vida cotidiana para miles de habitantes de Cajeme. La inseguridad ya no se limita a las horas de la noche ni a zonas consideradas tradicionalmente conflictivas. Los hechos ocurren a plena luz del día, en sectores habitacionales, cerca de comercios, escuelas y espacios donde familias completas realizan sus actividades diarias…PARA NADIE es un secreto que, en colonias como Santa Fe, Nueva Palmira y otros sectores del nororiente y sur de Ciudad Obregón, los vecinos viven en permanente incertidumbre. Cualquier movimiento inusual, el sonido de una sirena o la circulación acelerada de vehículos puede ser el inicio de un nuevo episodio de violencia. La detención de un presunto delincuente representa un resultado operativo; sin embargo, también confirma la facilidad con la que personas armadas se desplazan por la ciudad, incluso durante las horas de mayor actividad. La percepción de inseguridad no es producto de rumores ni de publicaciones en redes sociales. Es una realidad tangible que se observa en los operativos, en las persecuciones, en las calles acordonadas, en los negocios que bajan sus cortinas y en las familias que prefieren permanecer dentro de sus viviendas por temor a quedar atrapadas en medio de una situación de riesgo. Cajeme continúa enfrentando un grave problema de seguridad que requiere mayor presencia preventiva, labores de inteligencia, coordinación entre corporaciones y resultados que permitan recuperar el control de las calles…ALGUIEN comentaba que los hijos aprenden más de lo que ven que de lo que escuchan. Y, es que el tema de los menores de edad conduciendo motocicletas en Cajeme no debe verse únicamente desde el punto de vista de la autoridad. Antes que un asunto de multas o infracciones, es un tema de responsabilidad compartida, donde los padres de familia tienen un papel fundamental. Es cierto que muchos jóvenes utilizan la motocicleta para trasladarse a la escuela, al trabajo o para ayudar en casa. Sin embargo, también es una realidad que diariamente se observan menores conduciendo sin casco, sin licencia, con exceso de velocidad o incluso llevando a otros menores como pasajeros. Hay que ser muy precisos: ningún padre entrega las llaves pensando que su hijo sufrirá un accidente, pero basta un segundo de descuido para que una decisión cotidiana termine en una tragedia que marque a toda una familia. Educar también significa poner límites. Decir “todavía no” cuando no tienen la edad, exigir el uso del casco, enseñar el respeto por el reglamento y recordarles que llegar cinco minutos más tarde siempre será mejor que no llegar. Las autoridades tienen la obligación de hacer cumplir la ley, pero la primera educación vial comienza en casa. Los valores, la prudencia y el respeto por la vida no se aprenden con una infracción; se aprenden viendo el ejemplo de mamá y papá. Bien por Seguridad Pública Municipal y por el comandante de Tránsito en Cajeme, Luis Rey Chávez Chávez y el subjefe Eleazar León Valenzuela, por poner sobre la mesa un tema que merece atención, prevención y mucha conciencia. Cuidar a nuestros hijos también significa saber decirles que no cuando todavía no están preparados. Porque una motocicleta puede ser un medio de transporte, pero una decisión irresponsable puede cambiar una vida para siempre. De esto hemos sido testigos continuamente cuando se da cobertura informativa a numerosos accidentes con tristes y dolorosos epílogos al terminar la vida de jóvenes y adolescentes…DEFINITIVAMENTE que ayer nos quedamos cortos en el tema de la insensibilidad de algunos representantes sociales de la Fiscalía General de Justicia del Estado, particularmente en Cajeme. Por lo que es necesario cuestionar qué está sucediendo en las agencias del Ministerio Público encargadas de investigar los accidentes de tránsito. No basta con recibir informes policiales, abrir carpetas y dejar que los expedientes se acumulen. La procuración de justicia exige realizar peritajes, entrevistar testigos, determinar responsabilidades y mantener informadas a las víctimas y a sus familias. En Ciudad Obregón, donde los accidentes viales dejan constantemente personas lesionadas y fallecidas, las agencias especializadas no pueden trabajar entre retrasos, indiferencia y falta de comunicación. Hay que insistir en que el delegado Ricardo Enrique Revilla Celaya debe dejar de observar estos problemas desde la distancia y revisar personalmente qué ocurre en las agencias bajo su responsabilidad. Si existen omisiones, deben corregirse; si hay servidores públicos que no cumplen con sus obligaciones, deben iniciarse los procedimientos correspondientes; y si las acusaciones carecen de sustento, la institución debe demostrarlo con documentos y resultados. Por igual, el Fiscal del Estado Gustavo Rómulo Salas Chávez también tendría que poner atención a lo que está sucediendo en la Delegación Regional de Ciudad Obregón. Las reiteradas quejas sobre expedientes estancados, falta de atención y escasos resultados no pueden seguir tratándose como comentarios aislados. La justicia no debe depender de influencias, relaciones personales o de la capacidad que tenga una familia para hacer público su caso. Tampoco puede ser selectiva. Toda víctima merece atención digna, información oportuna y una investigación realizada con imparcialidad. Revilla Celaya tiene la responsabilidad de explicar qué avances existen tanto en el atropellamiento de la estudiante del Cobach como en el caso de Armida Guadalupe Romero Armenta. Guardar silencio solamente alimentará las dudas sobre el funcionamiento de la institución que representa. Y cuando una carpeta de investigación permanece detenida durante meses o años sin una explicación convincente, no solamente fracasa un expediente: también se debilita la confianza de toda una sociedad en la procuración de justicia…MIENTRAS TANTO, la violencia familiar continúa siendo uno de los delitos con mayor incidencia en Sonora y en buena parte del país. Sin embargo, más allá de las estadísticas, persiste un problema que limita el acceso a la justicia: el desconocimiento de la ley, tanto por parte de la ciudadanía como, en ocasiones, de quienes intervienen como primeros respondientes. Debe quedar claro que la violencia familiar dejó de ser un asunto que dependa únicamente de la voluntad de la víctima para ser perseguido. Se trata de un delito que se investiga de oficio, por lo que, cuando existen elementos que hagan presumir su comisión, la autoridad tiene la obligación de actuar, documentar los hechos y dar vista al Ministerio Público. La violencia familiar se combate con prevención, capacitación, denuncia, actuación institucional y una sociedad dispuesta a no mirar hacia otro lado. Por ello, resulta indispensable fortalecer la preparación jurídica de los cuerpos policiales como aquí lo hace la comandante Alejandra Lema Coronado a cargo de la Unidad Municipal para Atender la Violencia Familiar, de Género y Personas Vulnerables…Luego seguimos, Dios mediante.

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