Por Lorenza Sigala
Hermosillo, Sonora.- Antes de convertirse en comandante del Departamento de Bomberos de Hermosillo, Juan Francisco Matty Ortega tuvo su primer acercamiento con la institución en medio de una emergencia, cuando un incendio estructural lo llevó a descubrir una vocación que terminaría convirtiéndose en una trayectoria de 32 años.
El hecho ocurrió en el bulevar Hidalgo, donde un edificio que se encontraba desocupado era consumido por las llamas. En ese momento, solamente tres bomberos de línea se encontraban combatiendo el incendio, por lo que Matty Ortega decidió acercarse y sumarse a las labores para fortalecer las filas y apoyar a los elementos que enfrentaban la emergencia.
“Aquí en el Boulevard Hidalgo hubo un incendio alguna vez de un edificio que no estaba ocupado, hoy está una notaría por ahí, entonces se acercó, me acerqué a un camión de bomberos que estaba trabajando y les ayudé porque creo que iban como tres bomberos y el trabajo era importante, digo, un poquito pesado y es ahí donde yo pregunté qué se necesita para ser bombero de Hermosillo”, recordó.
Después de aquella experiencia, la pregunta se convirtió en una decisión. Matty Ortega acudió a la comandancia y tocó las puertas del Departamento de Bomberos de Hermosillo, donde conoció al entonces comandante Marco Antonio Trujillo, quien lo orientó y lo indujo al servicio.
Así, en marzo de 1994 ingresó como voluntario. Permaneció en esa condición durante dos años, hasta que en 1996 recibió una plaza laboral y comenzó formalmente una carrera que lo llevaría, con el paso del tiempo, a ocupar el máximo grado dentro de la institución.
Durante estas más de tres décadas, Matty Ortega ha sido testigo de la evolución del Departamento de Bomberos de Hermosillo. Recordó que, desde aquellos primeros años, la institución se ha profesionalizado mediante reglamentos, manuales de procedimientos y la división de áreas en grupos de especialidad.
Actualmente, además de atender incendios y emergencias, los elementos participan en capacitaciones, servicios especiales y distintas actividades preventivas, manteniéndose preparados para responder a los reportes de la ciudadanía.
Para Matty Ortega, llegar a la comandancia no representa un privilegio, sino una responsabilidad derivada de la confianza que la ciudadanía ha depositado en los bomberos a través de las autoridades municipales y de sus propios compañeros.
“Pues un sentimiento de gran responsabilidad. Sé que no es un privilegio”, expresó al hablar de lo que ha significado llegar al máximo grado dentro del Departamento de Bomberos.
Aunque reconoce que su carrera se acerca a la jubilación, el comandante asegura que los cuadros que permanecen dentro de la institución están preparados para continuar con la labor.
Su historia comenzó mucho antes de ocupar una comandancia. Comenzó frente a un edificio en llamas, cuando vio a tres bomberos de línea enfrentando una emergencia y decidió acercarse para ayudar. Después de aquel incendio, tocó las puertas del departamento y encontró una vocación que lo acompañaría durante más de tres décadas al servicio de Hermosillo.





