Hermosillo, Sonora. El uso excesivo de celulares entre menores de edad representa un reto para la salud mental, la convivencia y el desempeño escolar, por lo que es necesario establecer límites desde el hogar y reforzarlos en las escuelas, señaló Flor Garza Brunswick, especialista en salud mental y adicciones de una asociación civil de Hermosillo.

La tambien, colaboradora de la asociación civil Hermosillo ¿Cómo Vamos?, explicó que en Sonora existen iniciativas para regular el uso de dispositivos en planteles públicos y privados, pero advirtió que una eventual ley no será suficiente si los padres no participan activamente.

“Considero que al entregar un celular a un menor también deben establecerse reglas, horarios y límites de uso de acuerdo con su edad. Ahora en el caso de los docentes, soy de la idea que también deben predicar con el ejemplo y evitar utilizar sus teléfonos durante las clases, pues los menores pueden percibir una falta de congruencia”, sostuvo.

Agregó, que el uso constante de dispositivos ha reducido la convivencia durante los recreos y actividades familiares, además de incrementar riesgos como el ciberacoso y la grabación de situaciones delicadas entre estudiantes.

La especialista señaló que Sonora se encuentra entre las entidades con mayor acceso a dispositivos y conectividad, con alrededor del 93% de la población con un teléfono o dispositivo.

“Más que prohibir los celulares, se deben establecer horarios y fomentar su uso responsable. La dependencia puede llegar a niveles preocupantes, pues en procesos de rehabilitación se ha observado que algunos pacientes deben separarse completamente del celular para concentrarse en su recuperación”, advirtió.

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