Martín alberto Mendoza Salazar
EN VEINTE HORAS VIVE EL MUNICIPIO OTRA VIOLENTA JORNADA QUE DEJÓ TRES HOMICIDIOS; LA TRANQUILIDAD SE RESPIRÓ CON MARCADA DESILUSIÓN DE QUE ANTE NADA SE DETIENEN LAS HOSTILIDADES, NI CON LAS DETENCIONES DE OBJETIVOS PRIORITARIOS QUE HAN REALIZADO ELEMENTOS DE LA AMIC Y DEL EJÉRCITO MEXICANO, ESTO, EN VILLA BONITA Y EN LA COLONIA CAJEME; AHÍ INCURSIONÓ UN GRUPO ESPECIAL DE AGENTES FEDERALES DE LA SSYPC QUE PRESUNTAMENTE ARRIBARON DE LA CAPITAL DEL PAÍS SEGURAMENTE POR INSTRUCCIONES DE SU TITULAR OMAR GARCÍA HARFUCH QUE SE HA ANOTADO NOTABLES LOGROS EN LA CAPTURA DE PELIGROSOS DELINCUENTES; DURANTE LOS ACONTECIMIENTOS DEL DOMINGO EL HECHO MÁS IMPACTANTE SE REGISTRÓ EN UN DOMICILIO DEL SUR DE CIUDAD OBREGÓN; OCURRIÓ UNA TRAGEDIA DE ESAS DUELEN, QUE ESTREMECEN Y QUE OBLIGAN A DETENERNOS A PENSAR EN LO FRÁGIL QUE PUEDE SER LA VIDA CUANDO LOS IMPULSOS, LOS ARREBATOS Y LAS DECISIONES MAL TOMADAS EN UN MINUTO TERMINAN DESTRUYENDO NO SOLO UNA VIDA, SINO A FAMILIAS ENTERAS; INSISTIMOS, HAY HISTORIAS QUE RESULTAN DIFÍCILES DE ENTENDER, INCLUSO DESPUÉS DE CONOCER TODOS SUS DETALLES. LO SUCEDIDO LA NOCHE DE ESTE DOMINGO EN LA COLONIA VALLE DORADO ES UNA DE ELLAS; DOS PRIMOS, PRÁCTICAMENTE DE LA MISMA EDAD, TERMINARON ENFRENTADOS DENTRO DE LA CASA DE SU PROPIA ABUELA; JESÚS ANTONIO, DE 18 AÑOS, Y ALEXANDER, DE 17, HABRÍAN INICIADO UNA FUERTE DISCUSIÓN RELACIONADA CON UNA TRANSFERENCIA DE APROXIMADAMENTE SIETE MIL PESOS; SIETE MIL PESOS. ESA CANTIDAD HABRÍA SIDO SUFICIENTE PARA ENCENDER LOS ÁNIMOS, ELEVAR EL TONO DE LA DISCUSIÓN Y LLEVAR UNA DISPUTA FAMILIAR HASTA UN PUNTO DEL QUE YA NO HUBO REGRESO Y QUEDÓ MARCADA PARA SIEMPRE; SE PUDO HABER EVITADO AL PERMITIR LA INTERVENCIÓN DE POLICIAS
VIVE CAJEME otra jornada de violencia con tres homicidios en veinte horas. La tranquilidad se respiró con marcada desilusión de que ante nada se detienen las hostilidades, ni con las detenciones de objetivos prioritarios que han realizado elementos de la AMIC y del Ejército mexicano, esto, en Villa Bonita y en la colonia Cajeme. Ahí incursionó un grupo especial de agentes federales de la SSyPC que presuntamente arribaron de la capital del país, seguramente por instrucciones de su titular, Omar García Harfuch, que se ha anotado notables logros en la captura de peligrosos delincuentes. Trascendió que esta vez detuvieron a varios tipos en posesión de armas de alto poder. Habrá que esperar el comunicado oficial. En la colonia Villa Bonita, oficiales de la AMIC y soldados aseguraron a dos sujetos a bordo de un vehículo en poder de un fusil AK-47, con lo que se espera retorne la paz al sector que está a cargo del comandante Guillermo Ceceña Echeverría, a quien le han estado pegando también en la Ampliación Alameda y Alameda de Cócorit…DURANTE LOS acontecimientos del domingo, el hecho más impactante se registró en un domicilio del sur de Ciudad Obregón. Ocurrió una tragedia de esas que duelen, que estremecen y que obligan a detenernos a pensar en lo frágil que puede ser la vida cuando los impulsos, los arrebatos y las decisiones mal tomadas en un minuto terminan destruyendo no solo una vida, sino a familias enteras. Insistimos, hay historias que resultan difíciles de entender, incluso después de conocer todos sus detalles. Lo sucedido la noche de este domingo en la colonia Valle Dorado es una de ellas. Dos primos, prácticamente de la misma edad, terminaron enfrentados dentro de la casa de su propia abuela. Jesús Antonio, de 18 años, y Alexander, de 17, habrían iniciado una fuerte discusión relacionada con una transferencia de aproximadamente siete mil pesos. Siete mil pesos. Esa cantidad habría sido suficiente para encender los ánimos, elevar el tono de la discusión y llevar una disputa familiar hasta un punto del que ya no hubo regreso…POCO ANTES de las 22:40 horas, en un domicilio de la calle Valle del Soya, la discusión se volvió cada vez más acalorada. En algún momento, de acuerdo con la información preliminar, Alexander habría sacado un arma de fuego y disparado en varias ocasiones contra su primo. Jesús Antonio quedó gravemente herido en la sala de la vivienda. El menor de 17 años huyó. Y, en cuestión de minutos, una familia quedó marcada para siempre: un joven perdió la vida y otro, apenas un adolescente, quedó señalado como presunto responsable de haber matado a su propio primo. Pero existe un detalle previo que vuelve todavía más difícil de asimilar esta tragedia. Mientras ambos jóvenes discutían, una tía llamó al 911 para advertir a las autoridades lo que estaba ocurriendo. La preocupación evidentemente ya existía. Alguien dentro de esa familia entendió que aquella discusión podía salirse de control y pidió ayuda. Policías municipales acudieron al domicilio. Sin embargo, según la información que se tiene hasta ahora, la abuela de los jóvenes no habría permitido que los agentes ingresaran a la vivienda, por lo que finalmente se retiraron. Minutos después llegaron los disparos…Y ENTONCES aparece una pregunta que seguramente acompañará durante mucho tiempo a quienes estuvieron ahí: ¿Qué habría pasado si los policías hubieran podido intervenir? Nadie puede asegurar que el desenlace hubiera sido distinto. Sería irresponsable afirmarlo. Pero resulta inevitable pensar que quizá una intervención oportuna habría separado a los muchachos, desactivado la discusión, detectado el arma o simplemente ganado los minutos necesarios para evitar lo irreparable. Ese es precisamente uno de los grandes problemas que tenemos como sociedad. Seguimos pensando que lo que ocurre dentro de una casa debe quedarse dentro de la casa. Que una discusión entre familiares “no es para tanto”. Que la autoridad no debe meterse. Que los pleitos de familia se arreglan entre familia. Hasta que aparece un arma. Hasta que alguien dispara. Hasta que alguien muere. Y entonces ya no hay puerta que cerrar ni discusión que solucionar…LO OCURRIDO en Valle Dorado debe servirnos para entender algo muy sencillo: cuando una persona dentro de una vivienda considera necesario llamar al 911 porque una discusión está escalando peligrosamente, ya existe una señal de alarma que no debe minimizarse. Permitir que la autoridad intervenga en ese momento no significa exhibir a la familia ni entregar a nuestros hijos. Puede significar exactamente lo contrario: protegerlos de una decisión tomada durante unos segundos de enojo…TAMBIÉN HAY otra pregunta imposible de ignorar: ¿Qué hacía un menor de 17 años con acceso a un arma de fuego? Porque detrás de muchas tragedias familiares aparece el mismo elemento: armas demasiado cerca de jóvenes que todavía no tienen la madurez emocional para dimensionar lo que significa apretar un gatillo. Una discusión puede terminar. El dinero puede recuperarse. Siete mil pesos pueden pagarse, reclamarse, devolverse o incluso perderse. Una vida no. Hoy una familia tendrá que aprender a vivir con una ausencia y con otra realidad igualmente terrible: saber que quien presuntamente provocó esa ausencia también pertenece a la misma sangre. No hubo enemigos. No hubo desconocidos. No fue una disputa entre grupos rivales. Eran primos. Estaban en casa de su abuela. Y quizá eso sea precisamente lo más doloroso de esta historia. Porque a veces las tragedias no llegan desde afuera. A veces nacen dentro de la propia casa, en una discusión que nadie supo detener a tiempo. Y cuando eso sucede, queda una lección demasiado cara: hay momentos en los que permitir que alguien intervenga no rompe a una familia; puede ser precisamente lo que evite que termine destruida. Aquí resulta importante cuestionar qué opinión le merece de este caso a Samuel Muñoz Vargas, director general de la Fiscalía Especializada en Procuración de Justicia para Adolescentes, y a su antecesor, el maestro José Luis Sígala Servín, ante el trabajo que desarrolla el primero y la labor que realizó el segundo a favor de la población juvenil desde esa dependencia de la Fiscalía de Justicia del Estado…PREVIAMENTE a este triste episodio, la violencia ya se había hecho presente en el municipio. Durante la madrugada del domingo fue asesinado a balazos un hombre en la colonia Cajeme y, horas más tarde, fue localizado otro cuerpo con impactos de proyectil de arma de fuego y en avanzado estado de descomposición dentro de una vivienda de la colonia Municipio Libre. El primero de los hechos ocurrió alrededor de las 2:20 de la mañana, sobre la calle Juan Aldama, entre Alfonso Esparza y Maximiliano R. López, donde fue atacado a balazos Daniel Eduardo, de 34 años de edad, quien quedó sin vida en la vía pública. Más tarde, aproximadamente a las 17:40 de la tarde, integrantes del colectivo Guerreras Buscadoras de Cajeme, que dirige Silvia Velázquez Rodelo, localizaron el cuerpo de una persona en la planta alta de una vivienda de dos pisos ubicada en la colonia Municipio Libre. El cadáver se encontraba en estado de descomposición y, de acuerdo con los primeros datos, presentaba impactos de bala. Hasta el momento no ha sido identificado. Vecinos del sector señalaron que desde días atrás percibían olores fétidos provenientes del inmueble y aseguraron que aproximadamente tres o cuatro días antes la vivienda había sido atacada a balazos…CON ESTOS sucesos, eran siete las muertes violentas que habían quedado al descubierto en Cajeme desde el martes y hasta esa hora del domingo. Después ocurrió el homicidio en Valle Dorado y se elevó a ocho una cifra que contrasta con la aparente tranquilidad que se percibe en distintos sectores de Ciudad Obregón. La sucesión de homicidios y los recientes despliegues de fuerzas estatales y federales dejan una interrogante inevitable: ¿qué está ocurriendo en Cajeme? Mientras las autoridades mantienen operativos y acciones de inteligencia, en apenas seis días ocho muertes violentas recuerdan que, detrás de una aparente calma, la violencia continúa presente…Luego seguimos, Dios mediante.




