Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió a Estados Unidos asumir su responsabilidad frente al consumo y distribución de dr*gas en su territorio y dejar de centrar sus señalamientos únicamente en México.
“Nosotros insistimos en que ellos tienen una parte muy importante que hacer allá, y no solo estar mencionando a México”, señaló.
Sheinbaum mencionó la detención en Estados Unidos de agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) involucrados en actos de corrupción y sostuvo que estos casos muestran que también existen problemas dentro de las instituciones encargadas de combatir el narcotráfico.
Uno de los casos documentados por autoridades estadounidenses es el del agente supervisor de la DEA, Meliton Cordero, detenido en febrero y acusado de conspiración, sobornos y fraude de visas. Según el Departamento de Justicia, habría recibido 7 mil dólares en sobornos.
La presidenta también destacó la estrategia presentada este año por Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca, que contempla acciones para atender la adicción y ampliar los servicios de tratamiento y recuperación.
“Por lo menos ya hay un reconocimiento”, dijo Sheinbaum, al referirse a la necesidad de atender el consumo de drogas como un problema que también requiere acciones dentro de Estados Unidos.
La mandataria señaló que Carter ha mostrado interés en las políticas mexicanas para atender las causas de la violencia y el consumo, así como en programas como “Boxeando por la Paz”. Según Sheinbaum, la funcionaria estadounidense incluso contempló asistir a un concierto de “México Canta”.
Sheinbaum sostuvo que México también ha insistido en que Estados Unidos debe actuar sobre la distribución de drogas, el consumo y el lavado de dinero que ocurren dentro de su territorio.
“También hay producción de metanfetaminas en Estados Unidos”, afirmó.
La presidenta añadió que el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos se redujo más de 70%, según cifras que atribuyó a autoridades estadounidenses, como resultado de los operativos realizados en México.
El señalamiento ocurre mientras en Estados Unidos el funcionamiento de las operaciones antidrogas también ha sido objeto de cuestionamientos.
En agosto, el inspector general del Departamento de Justicia anunció una revisión sobre prácticas de la DEA que habrían permitido que cargamentos de fentanilo continuaran su recorrido para fortalecer investigaciones contra redes de tráfico.
Sin embargo, la DEA ha rechazado que la estrategia implicara permitir deliberadamente que la droga llegara a los consumidores.
Finalmente, Sheinbaum planteó que el combate al narcotráfico debe considerar las responsabilidades de ambos países: México en la producción y tránsito de drogas, y Estados Unidos en el consumo, la distribución, el lavado de dinero y las operaciones de sus propias instituciones.




