El conglomerado SIMSA negó ser dueño de los más de 59 millones de litros de hidrocarburo hallados en su terminal de San José Iturbide, en Guanajuato, bajo investigación de la Fiscalía General de la República (FGR).
La empresa afirmó en un comunicado que su función se limita al almacenamiento de combustible de terceros, tras un cateo autorizado por un juez federal que derivó de la detención de un chofer el pasado 3 de julio en una gasolinera de San Luis de la Paz, donde no se pudo acreditar la procedencia de 33 mil litros de diésel que transportaba.
Según informó la FGR a través de un comunicado oficial, la pesquisa escaló de ese primer arresto hasta convertirse en el más grande aseguramiento de hidrocarburo con origen no comprobado en la historia del país.
Gas Natural del Noreste, empresa propietaria de Simsa, aseguró que la terminal opera como prestadora de almacenamiento de petrolíferos para compañías asociadas. Así mismo, la compañía afirmó que la instalación cuenta con todos los permisos correspondientes ante las autoridades federales, estatales y municipales.
“La operación de la terminal de almacenamiento es completamente lícita y verificable, y está regulada y supervisada por las autoridades federales, estatales y municipales”, sostuvo SIMSA en su comunicado.
La empresa agregó que los clientes de la terminal son permisionarios de la Comisión Nacional de Energía (CNE) y que, para utilizar las instalaciones, esos clientes deben acreditar la propiedad, la procedencia legítima y la calidad de los combustibles que depositan.



