El Día Internacional de las Lenguas de Señas representa una oportunidad para apoyar y proteger la identidad lingüística y la diversidad cultural de las personas sordas y otros usuarios de estas lenguas.
Todas las personas tienen desde su nacimiento derechos humanos inherentes. Para las personas sordas, los derechos relacionados con las lenguas de señas son fundamentales para el pleno ejercicio de sus derechos humanos, tal como se establece en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Al conmemorar esta fecha, se reconocen los avances alcanzados y los desafíos que aún quedan por delante para garantizar la igualdad. Estos logros acercan al objetivo de construir un mundo en el que todas las personas sordas puedan comunicarse mediante señas en cualquier lugar.
Conforme se acerca el vigésimo aniversario de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, adoptada en diciembre de 2006, se plantea la importancia de fortalecer su aplicación a nivel nacional mediante los derechos humanos lingüísticos de las personas sordas.
También se promueve la defensa de los derechos relacionados con las lenguas de señas mediante la colaboración con asociaciones locales y nacionales, con el objetivo de impulsar acciones concretas en favor de las comunidades sordas.
Más de 70 millones de personas sordas en el mundo
Según la Federación Mundial de Sordos, existen aproximadamente 70 millones de personas sordas en todo el mundo. Más del 80 por ciento vive en países en desarrollo y, como colectivo, utilizan más de 300 lenguas de señas diferentes.
Las lenguas de señas son idiomas naturales en todos los sentidos y cuentan con estructuras distintas de las lenguas habladas. También existe una lengua de señas internacional, utilizada por personas sordas en reuniones internacionales y, de manera informal, cuando viajan y socializan.
Esta lengua internacional es considerada una lengua pidgin, es decir, una lengua mixta creada a partir de una lengua determinada y elementos de otra u otras lenguas. En el caso de la lengua de señas internacional, es menos compleja que las lenguas naturales de señas y cuenta con un léxico limitado.
Las lenguas de señas y los derechos de las personas sordas
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce y promueve el uso de las lenguas de señas. Establece que tienen el mismo estatus que las lenguas habladas y obliga a los Estados parte a facilitar su aprendizaje y promover la identidad lingüística de la comunidad de personas sordas.
La Asamblea General proclamó, mediante la resolución A/72/439, el 23 de septiembre como el Día Internacional de las Lenguas de Señas, con el objetivo de crear conciencia sobre su importancia para la plena realización de los derechos humanos de las personas sordas.
La Asamblea establece que el acceso temprano a las lenguas de señas y a los servicios en este lenguaje, incluida una educación de calidad en esa lengua, es vital para el crecimiento y desarrollo de las personas sordas y decisivo para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
También destaca la importancia de preservar las lenguas de señas como parte de la diversidad lingüística y cultural. Asimismo, remarca que cuando se trabaja con comunidades de personas sordas debe considerarse y aplicarse el principio de “nada sobre nosotros sin nosotros”.
Antecedentes del Día Internacional de las Lenguas de Señas
La propuesta para establecer este día nació de la Federación Mundial de Sordos, una organización integrada por 135 asociaciones nacionales de personas sordas que representan aproximadamente a 70 millones de personas sordas en todo el mundo.
La resolución A/RES/72/161 fue patrocinada por la Misión Permanente de Antigua y Barbuda ante las Naciones Unidas, copatrocinada por 97 Estados miembros de las Naciones Unidas y aprobada por consenso el 19 de diciembre de 2017.
El 23 de septiembre fue elegido como fecha conmemorativa debido a que ese día, en 1951, se estableció la Federación Mundial de Sordos.
La fecha marca el nacimiento de una organización que tiene entre sus principales objetivos la preservación de las lenguas de señas y de la cultura sorda como requisitos para la realización de los derechos humanos de las personas sordas.
El primer Día Internacional de las Lenguas de Señas se conmemoró en 2018 como parte de la Semana Internacional de los Sordos. Esta semana se celebró por primera vez en septiembre de 1958 y, desde entonces, se ha convertido en un movimiento global que promueve y genera conciencia sobre las situaciones que las personas sordas enfrentan en su vida cotidiana.




