En México, 2.6 millones de hogares se quedaron sin alimentos en algún momento por falta de dinero, según la Encuesta Intercensal 2025 del Inegi. El problema afectó a 6.5 por ciento de los hogares durante el año pasado, de acuerdo con las entrevistas realizadas en 7.3 millones de viviendas.
Tabasco presentó la proporción más alta, con 15.3 por ciento de hogares en esa situación. Le siguió Oaxaca, con 10.1 por ciento. A escala municipal, San Martín Peras, Oaxaca, registró 47 por ciento, la cifra más elevada entre los 753 municipios incluidos en la encuesta. Atlamajalcingo del Monte, Guerrero, ocupó el segundo lugar, con 41.6 por ciento.
La encuesta también encontró que en 3.9 por ciento de los hogares algún menor de 18 años -sintió hambre-, pero no comió por falta de dinero o recursos. Tabasco volvió a encabezar la lista, con 9.5 por ciento, seguido de -Guerrero-, con 6.1 por ciento.
Carlos Hernández García, director de Análisis en Vardez Capital, explicó a EL UNIVERSAL que tener alimentos disponibles no basta si las familias carecen de ingresos para comprarlos.
“Cuando el ingreso disponible es limitado, cualquier alza en el precio de alimentos o en otros gastos esenciales puede reducir la capacidad de las familias para cubrir sus necesidades”, expuso.
Hernández García planteó apoyos dirigidos a los hogares más afectados como medida inmediata. A largo plazo, señaló la necesidad de crear más empleos formales, mejorar los ingresos y elevar la productividad.
“El reto no es sólo garantizar la disponibilidad de alimentos, sino que las familias tengan la capacidad económica para acceder a ellos de manera suficiente y constante”, opinó Hernández García.
Por su parte, Clemente Ruiz Durán, investigador del Posgrado de Economía de la UNAM, propuso revisar los apoyos alimentarios estatales y usar los datos del Inegi para identificar dónde hacen más falta.
“La actual administración debería revisar cuáles son las zonas más vulnerables y focalizar los programas de alimentación”, dijo a El Gran Diario de México.
El estudio señala que 41.4 por ciento de los hogares recibieron dinero mediante programas sociales federales o estatales, como becas, pensiones y apoyos para jóvenes o campesinos. Guerrero tuvo la mayor proporción, con 57 por ciento, seguido de Oaxaca, con 56.9 por ciento.
De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación entregado por Hacienda al Congreso el 8 de septiembre, los programas sociales recibirán más de un billón de pesos en 2027.




