Manuel Grijalva

Ni los hermanos de sangre que forman parte del exitoso dúo “Jesse & Joy” se salvan de los desacuerdos o de los penosos celos profesionales. Todo este revuelo comenzó cuando Jesse Eduardo Huerta Uecke salió muy formal a gritar a los cuatro vientos que, para atenderse de su salud mental, estar en paz consigo mismo y disfrutar de su familia, se alejaría un buen tiempo de los escenarios, razón por la que se despedía temporalmente de la música. Esta sorpresiva noticia dejó a la intérprete de “Espacio Sideral” en una posición sumamente complicada, pues de su propia voz supimos que ella, qué al igual que todos sus seguidores, se enteró de la salida de su compañero de éxitos casi al mismo tiempo que el resto del mundo.

De no ser porque la noticia estalló en las plataformas digitales, pocos darían crédito a lo sucedido en esta hermandad que parecía inquebrantable. Resulta que Jesse le reveló a su hermana menor que dejaba de ser parte de la agrupación —en la que por más de dos décadas ganó fama y fortuna— apenas 20 minutos antes de hacer público el comunicado que dejó conmocionados a todos sus fanáticos. En un principio, la vocalista pensó que se trataba de una broma de mal gusto, pero la realidad caería por su propio peso. La mismísima Tirzah Joy Huerta Uecke, —nombre completo de la cantante— dio la cara ante los medios y, con evidente desconcierto, supimos la incómoda verdad que dejó fríos a propios y extraños: confirmó que, sin esperarlo, se enteró de que su hermano dejaba de ser su compañero de aventuras.

Para echarle todavía más leña al fuego, apareció el mánager de toda la vida, Sergio Gabriel, intentando calmar los ánimos de la prensa. El representante aseguró que la drástica decisión del guitarrista no había surgido de una supuesta disputa profesional ni de un pleito interno entre los hermanos. Argumentó que eran simples procesos personales y que todo caminaba en santa paz. Sin embargo, la verdad terminó por asomarse a la luz pública sin ningún tipo de pudor, dejando al descubierto lo que, en secreto, y por un buen tiempo, planeó Jesse Huerta.

A los pocos días de haber cimbrado al mundo del espectáculo con el argumento de su frágil salud emocional, el mayor de los hermanos regresó a las andadas en sus redes sociales. Muy orondo y quitado de la pena, dio la cara para presumir con bombo y platillo su propio proyecto musical llamado “Jesse and the Supernovas”, con el que continuará desarrollando su carrera artística a un ritmo muy distinto y en un idioma diferente. Demostró con ello que sí tiene toda la energía para buscar el éxito en solitario, dejando a su hermana colgada con los compromisos futuros de la agrupación.

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