¡Se acerca el béisbol!

Actuar con lógica en un mundo ilógico es, en sí mismo, una soberana incongruencia… Les comento esto porque me parece increíble que el señor Enrique Espinoza Pinales, —director del Instituto Municipal de Cultura de Cajeme—, muy campante haya declarado hace ya varios días que en el “Foro Náinari” no se permitirán bailes populares ni eventos comerciales masivos “como los de Cócorit”, cuando de todos es bien sabido que la Laguna del Náinari, —llamada “La Novia de Cajeme”—, se ha caracterizado desde siempre por ser un espacio cien por ciento familiar, donde rotundamente está prohibido ingerir bebidas embriagantes. Que yo recuerde, en la laguna nunca ha habido bailes populares, mucho menos se han vendido boletos o cerveza para pasear en este hermoso lago artificial que, en abril pasado, cumplió 69 años de historia… Lo que de plano resulta extrañísimo —y hasta ridículo— es que se pongan tan “puristas” con el “Foro Náinari”, mientras cierran los ojos ante el auditorio al aire libre de la Casa de la Cultura, mejor conocido como “La Arboleda”, —allá en el Deportivo Álvaro Obregón—. Se supone que ese es, en teoría, un espacio estrictamente cultural; sin embargo, ahí sí no dicen ni pío cuando se presentan agrupaciones del regional mexicano o se arman las ruidosas tocadas de rock y de la venta de cerveza en un ambiente familiar mejor ni hablamos, porque ahí la ley parece doblarse alegremente al ritmo de la música. ¿Cómo quién dice? “Al son que me toquen bailo”, ¿o cómo está la cosa?… Lo que verdaderamente debería hacerse en el “Foro Náinari” es ponerse a trabajar e invitar a las escuelas y academias de danza locales a presentarse los domingos en ese espacio, que se inauguró con bombos y platillos el pasado 20 de junio —hace exactamente tres meses y nueve días—, son contados los artistas que ahí se han subido al escenario. ¿Será que para la cultura y la diversión familiar simplemente no hay presupuesto en Cajeme? O, mejor dicho, ¡nunca lo ha habido!… Para unos hay violines y para otros puros tambores… Ha empezado a sonar el rumor de que el fenómeno de grupo “Firme”, —comandado por el carismático Eduin Caz—, se presentará en el majestuoso escenario del Nuevo Estadio de Los Yaquis… Pero, ¡momento, momento!… Aquí es donde la puerca tuerce el rabo y las cosas ya no cuadran. Lo que no se han puesto a pensar, y que les puede aguar la fiesta por completo, es que la temporada de la Liga Mexicana del Pacífico está ya a la vuelta de la esquina. La pasión por el rey de los deportes está a nada de encenderse y, por ende, los eventos masivos en ese inmueble se vuelven prácticamente misión imposible… De todos es bien sabido que los altos mandos del club de béisbol de casa cuidan con un celo absoluto y exagerado su flamante pasto artificial. Ese terreno de juego es sagrado para la directiva, y meterle miles de almas a brincar, bailar y vaciar cerveza sobre el pasto sintético simplemente no está en los planes de quienes protegen la casa de la tribu. Así que, aunque la idea de ver a los tijuanenses tenga a todos con el ojo cuadrado, la realidad del calendario deportivo y el celoso cuidado del campo dicen otra cosa. ¿Se les hará el milagrito a los fanáticos, ó de plano, nos quedaremos vestidos y alborotados? Ya lo dice el viejo y conocido refrán: No por mucho madrugar amanece más temprano, así que no se me adelanten con las botas puestas, porque del plato a la boca se cae la sopa… Etcétera…

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