Saúl Canelo Álvarez ya comenzó a ponerle fecha mental al final de su carrera. El tapatío reveló que le quedan pocas peleas antes de retirarse y confirmó que ya habló con Emilio Azcárraga para explorar la posibilidad de realizar su último combate en el Estadio Azteca.
La conversación entre ambos ya ocurrió mediante una reunión por Zoom. El propio boxeador explicó que analizaron la posibilidad de organizar una función en el inmueble y reconoció que se visualiza cerrando ahí su trayectoria profesional. “Quiero que mi última pelea sea en México y me visualicé peleando en el Estadio Azteca”, declaró durante una entrevista con ESPN.
Canelo calcula cuántas peleas le quedan
La revelación sobre su posible despedida adquiere mayor fuerza cuando se combina con otro dato entregado por el propio pugilista. Canelo considera que, siendo realista, cuatro o cinco combates más serían suficientes para poner punto final a una carrera que ya le permitió conquistar títulos mundiales en cuatro divisiones.
No existe una fecha oficial para ese retiro ni tampoco un rival elegido. Sin embargo, Canelo suele mantenerse activo alrededor de dos veces por año, aunque en 2026 rompió la tradición de septiembre y su siguiente presentación quedó programada para el 31 de octubre frente a Christian Mbilli en Arabia Saudita.
Si mantuviera aproximadamente ese ritmo de dos presentaciones anuales, una proyección sencilla coloca esas cuatro o cinco peleas restantes en un periodo de dos a tres años. Bajo ese escenario, su última función podría llegar entre septiembre de 2028 y mayo 2029, aunque esto es únicamente una estimación basada en el calendario habitual.
El Estadio Azteca ya está en sus planes
El vínculo con el inmueble tomó fuerza durante el Mundial 2026, cuando Canelo acudió como aficionado para apoyar a México. El pugilista contó que vivir la experiencia desde las tribunas le permitió sentir una energía especial y reforzó su deseo de protagonizar ahí una función.
“Nos contactamos, hicimos un Zoom y vimos la posibilidad de hacer una pelea en el futuro y sí me visualizo peleando ahí”, explicó sobre su conversación con Azcárraga.
La idea tampoco apareció de la nada. En agosto, el empresario ya había expresado públicamente su interés en llevar al mexicano al histórico recinto, evocando la noche de Julio César Chávez contra Greg Haugen en 1993, cuando más de 130 mil personas acudieron al entonces Azteca.
Primero viene Christian Mbilli
Antes de pensar en una despedida mexicana, Canelo Álvarez tiene todavía trabajo pendiente. El próximo 31 de octubre enfrentará a Christian Mbilli en Riad, Arabia Saudita, combate relacionado con el campeonato mundial supermediano del CMB.
El tapatío tampoco habla como alguien que considere terminado su recorrido deportivo. Aseguró que físicamente todavía se siente en condiciones para continuar y que podría disputar más enfrentamientos, pero también reconoció que existen otros objetivos fuera del boxeo.
Por eso, el escenario comienza a tomar forma aunque todavía falten piezas: Canelo visualiza cuatro o cinco peleas más, mantiene un ritmo cercano a dos funciones por año y quiere que la última sea en México.
Si ese calendario se mantiene, la cuenta regresiva hacia una posible despedida en el Estadio Azteca ya tendría incluso una ventana aproximada: 2028 o 2029. El propio Álvarez será quien termine definiendo cuándo llegará ese último campanazo.


