Maribel Alvarado, madre de Carlos y David “N”, conocidos como “Los Cuates” y señalados como los presuntos responsables del ataque ocurrido en la Secundaria General Número 13 de Torreón, habló sobre el momento en que volvió a encontrarse con sus hijos y las dudas que ahora enfrenta toda la familia.
De acuerdo con declaraciones, uno de los hermanos, entre llanto, le preguntó a Maribel si podría salir de prisión. La respuesta de la madre fue directa: “Yo les dije que la neta no, no sé si puedan”.
Los jóvenes, de 19 años, fueron vinculados a proceso este domingo, mientras aún continúa la investigación sobre la agresión registrada el pasado jueves 1 de octubre en el ejido La Unión.
Maribel sostiene que la mañana del ataque sus hijos le dijeron que saldrían de casa para entregar una solicitud de empleo. Según relató, los dos acostumbraban permanecer gran parte del tiempo en su domicilio y, cuando salían, lo hacían para buscar trabajo.
La madre explicó que se encontraba dormida cuando su hermana llegó para preguntarle dónde estaban los gemelos. Fue entonces cuando se enteró del ataque en la escuela.
La mujer inicialmente no creyó que Carlos y David estuvieran involucrados, sin embargo, la situación cambió cuando llegaron elementos policiacos y le mostraron fotografías en las que reconoció a sus hijos.
Maribel ha descrito a los jóvenes como personas tranquilas y hogareñas. Dijo que David era más comunicativo, mientras que Carlos era reservado, y aseguró que no miró en ellos conductas que le hicieran pensar que pudieran protagonizar una agresión de esa naturaleza.
Después de conocer el hecho, Maribel dijo que comenzó a preguntarse si habría podido impedir que sus hijos salieran aquel día.
La madre también señaló que ha recibido mensajes con insultos y agresiones, además de amenazas dirigidas contra su familia. Ante esta situación, dejó su vivienda y empleo y se ha refugiado con familiares junto con sus hijos menores.
Según en declaraciones difundidas por distintos medios locales, la mujer afirmó que las amenazas también provocaron que sus hijos de menor edad dejaran de acudir a clases por temor a posibles represalias.
Sin embargo, a pesar de las acusaciones, la madre ha manifestado que no piensa abandonar a Carlos y David durante el proceso legal.



