La inflación en México registró una nueva aceleración durante septiembre de 2026, al ubicarse en 3.45% anual, impulsada principalmente por el incremento en los precios de frutas, verduras, servicios educativos y algunas tarifas autorizadas por el Gobierno, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De acuerdo con los resultados del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), la inflación aumentó 0.42% respecto a agosto, cuando la tasa anual se encontraba en 3.26%. Con este resultado, el indicador acumuló dos meses consecutivos de incrementos, después de haber registrado 3.12% en julio.
A pesar de la aceleración, la inflación general permaneció dentro del intervalo de variabilidad establecido por el Banco de México, cuyo objetivo es de 3%, con un margen de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.
Uno de los factores que más influyó en el comportamiento de los precios fue el encarecimiento de los productos agrícolas. Durante septiembre, las frutas y verduras registraron un aumento mensual de 4.40%, mientras que su variación anual alcanzó 8.78%.
Entre los productos con mayores incrementos destacó el jitomate, cuyo precio aumentó 30.25% respecto al mes anterior y 26.69% en comparación con septiembre de 2025.
La cebolla también presentó un encarecimiento considerable, con un incremento mensual de 23% y una variación anual de 89.78%, convirtiéndose en uno de los alimentos con mayores aumentos durante el periodo.
Por su parte, el limón registró una subida mensual de 10.96%, mientras que su precio acumuló un incremento anual de 25.09%, de acuerdo con las cifras oficiales.
Además de los alimentos, otros productos y servicios contribuyeron al comportamiento inflacionario. El gas doméstico LP aumentó 3.14% durante septiembre, mientras que las tarifas autorizadas por el Gobierno registraron un incremento mensual de 0.18%.
En términos anuales, estas tarifas alcanzaron una variación de 7.79%, su mayor incremento desde diciembre de 2017, cuando habían registrado un aumento de 8.36%.
La gasolina de alto octanaje también presentó presiones en sus precios, con una variación anual de 10.97%, mientras que algunos servicios educativos registraron aumentos relacionados con el inicio del ciclo escolar.
En contraste, determinados productos y servicios mostraron reducciones durante septiembre. Entre ellos se encontraron la papa y otros tubérculos, cuyos precios disminuyeron 13.92%, así como el aguacate, con una reducción de 8.11%, y la naranja, que bajó 5.65%.
También se observaron disminuciones en servicios profesionales y paquetes de internet, telefonía y televisión de paga, con variaciones mensuales negativas de 16.44% y 2.06%, respectivamente.
En cuanto a la inflación subyacente, indicador que excluye productos con precios altamente volátiles, esta se ubicó en 3.75% anual, con lo que acumuló ocho mediciones consecutivas a la baja.
Dentro de este componente, los servicios registraron una inflación anual de 4.27%, mientras que las mercancías presentaron un incremento de 3.21%.
Por otro lado, la inflación no subyacente, que incluye productos agropecuarios, energéticos y tarifas gubernamentales, alcanzó 2.45% anual, un incremento importante respecto al 1.13% observado durante agosto.
El Inegi también informó que el Índice Nacional de Precios Productor (INPP), que mide las variaciones en los precios de bienes y servicios desde la perspectiva de los productores, aumentó 1.37% mensual y 4.05% anual durante septiembre.
Los resultados reflejan que, aunque la inflación general continúa dentro del rango previsto por el Banco de México, los aumentos en productos de consumo cotidiano, particularmente alimentos frescos, siguen representando una presión para el gasto de los hogares mexicanos.




