Martín alberto Mendoza Salazar
NUEVAMENTE LA VIOLENCIA ALCANZA A JÓVENES; AHORA FUE EN BARRIO EL CONTI EN CÓCORIT DONDE UN GRUPO DE MUCHACHOS REUNIDOS POR FUERA DE ABARROTES FUE SORPRENDIDOS; SUJETOS ARMADOS LLEGARON EN UN VEHÍCULO Y ABRIERON FUEGO CONTRA ELLOS; CUATRO RESULTARON HERIDOS Y, LAMENTABLEMENTE, PAULO OMAR, DE APENAS 15 AÑOS, MURIÓ POCO DESPUÉS MIENTRAS RECIBÍA ATENCIÓN MÉDICA; TENÍA TODA UNA VIDA POR DELANTE; Y AQUÍ HAY ALGO QUE NO PODEMOS DEJAR PASAR; LA RESPONSABILIDAD DIRECTA ES DE QUIENES DISPARARON, DE QUIENES DECIDIERON CONVERTIR UNA TARDE CUALQUIERA EN UNA TRAGEDIA; PERO TAMBIÉN TENEMOS QUE PREGUNTARNOS QUÉ ESTÁ PASANDO CON NUESTROS JÓVENES, DÓNDE ESTÁN, CON QUIÉN SE REÚNEN Y QUÉ TAN PENDIENTES ESTAMOS DE ELLOS; NO SE TRATA DE CULPAR A LAS VÍCTIMAS, SINO DE ENTENDER QUE HOY CUALQUIER DESCUIDO, CUALQUIER ENTORNO EQUIVOCADO O LUGAR DONDE SE CONCENTRAN JÓVENES PUEDE CONVERTIRSE, EN SEGUNDOS, EN ESCENARIO DE VIOLENCIA; LOS PADRES TENEMOS UNA RESPONSABILIDAD ENORME; PREGUNTAR DÓNDE ESTÁN NUESTROS HIJOS, CON QUIÉN ANDAN, A QUÉ HORA REGRESAN Y QUÉ ESTÁ SUCEDIENDO A SU ALREDEDOR NO ES EXAGERACIÓN NI DESCONFIANZA; HOY PUEDE SER UNA FORMA DE CUIDARLOS; LA CALLE YA NO ES LA MISMA Y LA VIOLENCIA TAMPOCO RESPETA EDADES; AHORA QUEDA UNA FAMILIA DESTROZADA, TRES JÓVENES LESIONADOS Y MUCHAS PREGUNTAS QUE TENDRÁN QUE RESPONDER LAS INVESTIGACIONES; PAULO OMAR TENÍA 15 AÑOS; ESE DATO, POR SÍ SOLO, DEBERÍA HACERNOS REFLEXIONAR A TODOS; PORQUE CUANDO LA VIOLENCIA EMPIEZA A LLEVARSE A NUESTROS MENORES, YA NO ESTAMOS HABLANDO SOLAMENTE DE CIFRAS NI DE ESTADÍSTICAS: ESTAMOS HABLANDO DEL FUTURO DE NUESTRAS FAMILIAS Y DE NUESTRA COMUNIDAD
OTRA VEZ LA violencia alcanza a los jóvenes. Esta vez fue en el barrio El Conti, en Cócorit, donde un grupo de muchachos que se encontraba reunido afuera de un abarrotes fue sorprendido por hombres armados que llegaron en un vehículo y abrieron fuego contra ellos. Cuatro resultaron heridos y, lamentablemente, Paulo Omar, de apenas 15 años, murió poco después mientras recibía atención médica. Tenía toda una vida por delante. Y aquí hay algo que no podemos dejar pasar. La responsabilidad directa es de quienes dispararon, de quienes decidieron convertir una tarde cualquiera en una tragedia. Pero también tenemos que preguntarnos qué está pasando con nuestros jóvenes, dónde están, con quién se reúnen y qué tan pendientes estamos de ellos. No se trata de culpar a las víctimas, sino de entender que hoy cualquier descuido, cualquier entorno equivocado o lugar donde se concentran jóvenes puede convertirse, en segundos, en escenario de violencia. Los padres tenemos una responsabilidad enorme. Preguntar dónde están nuestros hijos, con quién andan, a qué hora regresan y qué está sucediendo a su alrededor no es exageración ni desconfianza; hoy puede ser una forma de cuidarlos. La calle ya no es la misma y la violencia tampoco respeta edades…HAY QUE RECONOCER que Cócorit venía de días relativamente tranquilos y se ha visto trabajo de las autoridades en la zona a cargo del comandante Cristian Mascareño, pero bastaron unos segundos para romper esa calma. Ahora queda una familia destrozada, tres jóvenes lesionados y muchas preguntas que tendrán que responder las investigaciones. Paulo Omar tenía 15 años. Ese dato, por sí solo, debería hacernos reflexionar a todos. Porque cuando la violencia empieza a llevarse a nuestros menores, ya no estamos hablando solamente de cifras ni de estadísticas: estamos hablando del futuro de nuestras familias y de nuestra comunidad…DE VERDAD, pero resulta contrastante las diversas facetas que enfrentan los adolescentes, ya que mientras por un lado son blanco de mortales agresiones, por otro se involucran en hechos delictivos que no son cualquier cosa. Es necesario cuestionar: ¿Qué estamos haciendo con los adolescentes en conflicto con la ley? Ésa es la pregunta que no podemos dejar a medias en Cajeme. En los últimos meses hemos visto cada vez más jóvenes inmiscuidos en hechos relacionados con drogas, armas, narcomenudeo y otros delitos de alto impacto. Y cuando un adolescente aparece detenido con droga o involucrado en una conducta delictiva, no basta con elaborar el informe, ponerlo a disposición y esperar el siguiente caso. Ahí debería comenzar también la prevención: ¿quién le proporcionó la droga?, ¿con quién se relaciona?, ¿desde cuándo está dentro de ese ambiente?, ¿quién lo está utilizando y qué posibilidades reales existen todavía de recuperarlo? …PORQUE AQUÍ no todo es policía y Ministerio Público. Hay instituciones creadas precisamente para proteger a niñas, niños y adolescentes. ¿Qué está haciendo el Sistema Estatal de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Sonora (SIPINNA) ante este fenómeno? ¿Qué programas concretos existen en Cajeme para aquellos jóvenes que ya tuvieron su primer contacto con la autoridad y presentan además problemas de adicción? Ese momento puede ser la última señal de alerta antes de que el muchacho termine involucrado en algo mucho más grave. Ciudad Obregón necesita espacios especializados donde adolescentes con problemas severos de adicción puedan recibir tratamiento profesional, psicológico, médico y familiar. En su momento existió un Instituto de Tratamiento y de Aplicación de Medidas para Adolescentes (Itama) en Cócorit bajo las órdenes de Diana Platt Salazar. Después llegó Karla Ibeth Quijada Romo. Pero, aquel modelo dejó de funcionar o no reunía las condiciones necesarias, entonces había que mejorarlo o sustituirlo, no simplemente reducir las alternativas. Hemos insistido y vamos a seguir insistiendo. Porque cuando un adolescente entra en conflicto con la ley todavía puede existir una oportunidad de rescatarlo. Lo verdaderamente grave sería acostumbrarnos a verlo detenido hoy y encontrarlo mañana involucrado en un homicidio o convertido en otra víctima. Entonces ya será demasiado tarde para preguntarnos qué hicimos como familia, sociedad e instituciones cuando todavía podíamos intervenir…DE ACUERDO a un despacho informativo del periódico El País, la líder de las madres buscadoras de Sonora Ceci Patricia Flores Armenta y su hija Milagros de Jesús Valenzuela Flores fueron certificadas por el gobierno mexicano para las labores de búsqueda de personas desaparecidas. Sin duda que esa legitimación merece una reflexión especial porque el Estado reconoce formalmente sus conocimientos y capacidades para cumplir con esa complicada tarea. No es un dato menor. Por primera vez, una madre buscadora y su hija reciben este tipo de reconocimiento bajo un estándar oficial. Pero justamente por eso vale la pena detenernos en lo que hay detrás de ese documento. Ceci Flores lleva años buscando a sus hijos, recorriendo caminos, montes, ciudades y tocando puertas dentro y fuera de México. Esa experiencia no nació de una oportunidad profesional ni de una vocación elegida; nació del dolor, de la ausencia y de la necesidad de encontrar respuestas. Por eso la certificación debe reconocerse, sí, pero también debe mover a las autoridades a algo más profundo…NINGUNA MADRE debería tener que convertirse en especialista en búsqueda de desaparecidos para encontrar a un hijo. Ellas aprendieron porque no tuvieron otra opción, porque el amor y la desesperación las obligaron a hacer lo que muchas veces sintieron que las instituciones no hacían con la misma urgencia. Que hoy el Estado reconozca oficialmente lo que saben hacer tiene valor, pero sería todavía más valioso que ese reconocimiento se traduzca en protección, acompañamiento, recursos y resultados. Porque detrás de cada madre buscadora no hay solamente una historia de lucha: hay una familia esperando que alguien regrese a casa. Aquí resulta necesario plantear que otra la madre buscadora que ha asumido con mucha entereza esa labor es Silvia Velázquez Rodelo y su equipo humano del colectivo Guerreras Buscadoras de Cajeme, de ahí que en su momento planteamos la posibilidad que su incansable quehacer en lugares inhóspitos sea igualmente reconocido aun y cuando no lo estén pidiendo ellas, pero más que merecido lo tienen. Su quehacer definitivamente es complejo…EN LOS ÚLTIMOS días hemos observado al fiscal general de Justicia del Estado, Gustavo Rómulo Salas Chávez, con una presencia más frecuente ante los medios de comunicación, ofreciendo declaraciones de banqueta y apareciendo públicamente para hablar de distintos asuntos relacionados con la procuración de justicia en Sonora. Desde luego, nadie puede cuestionar que un funcionario de su responsabilidad informe a la sociedad; por el contrario, es parte de sus obligaciones. Sin embargo, llama la atención esta aparente necesidad de mayor exposición mediática, que pudiera interpretarse como un intento por fortalecer su imagen y proyectar continuidad al frente de una institución cuyos resultados merecen un examen mucho más profundo. Porque si de presencia hablamos, sería bastante más importante que el fiscal tuviera una presencia efectiva en aquellas carpetas de investigación que prácticamente acumulan telarañas, en los expedientes que llevan años sin avances sustanciales, en los homicidios que continúan sin esclarecerse y en los asuntos que, por deficiencias de investigación, falta de seguimiento o decisiones equivocadas, siguen esperando una respuesta. Ahí es donde verdaderamente se necesita la presencia del titular de la Fiscalía. No solamente frente a los micrófonos, sino frente a los problemas que diariamente enfrentan las víctimas y sus familias…Y ES QUE DESPUÉS de más de tres años al frente de la institución, resulta razonable exigir una evaluación seria de su conducción. Ya no estamos hablando de un funcionario recién llegado que necesita tiempo para conocer las condiciones en que recibió la Fiscalía. Salas Chávez conoce perfectamente su estructura, sus mandos, sus delegaciones, sus rezagos y las dificultades operativas que enfrenta. Por eso sería conveniente que, además de las declaraciones públicas, explicara con claridad cuántas investigaciones relevantes ha logrado resolver su administración, cuánto se ha reducido el rezago y cuáles han sido los resultados concretos en asuntos que mantienen una deuda de justicia con la sociedad sonorense…Luego seguimos, Dios mediante.




