Entre rezos y corridos: La polémica
que encenderá a Ciudad Obregón
A río revuelto, ganancia de pescadores… Parece que aquellos viejos agarrones entre Pepe Aguilar y Natanael Cano se repiten en un déjà vu interminable. Al ver las recientes declaraciones de José Ángel Ledesma “El Coyote” y las respuestas de Moy Bobadilla, ambos personajes me vienen a la mente. Es más, hasta me recuerdan a Arath de la Torre cuando, en “La Casa de los Famosos México”, le soltó a Ricardo Peralta aquel fulminante: “¡Esa historia ya se contó!”. Hagan de cuenta que es la misma gata, ¡pero más revolcada!… A veces no sé ni qué pensar; si estas declaraciones nacen de la envidia o de las puras ganas de dar de qué hablar. Pareciera que hoy en día se necesita un buen escándalo para que algunos cantantes cobren notoriedad. Bien dicen por ahí: que hablen bien o mal, ¡pero que hablen!, porque al final es publicidad gratis… Mientras el intérprete de “Árboles de la barranca” despotrica contra Moy Bobadilla, el joven cantante —quien cobró fama precisamente gracias a los covers de su repertorio— reacciona de forma inesperada: lo bendice, le agradece y hasta le pide que haga más éxitos para podérselos seguir cantando. ¿A eso cómo se le llama? ¿Sarcasmo, burla o una fina cachetada con guante blanco?… Y si de envidias o pleitos históricos hablamos, vale la pena remontarse varias décadas atrás. Yo nunca lo dije; ella simplemente lo declaró en una entrevista que me concedió en aquel entonces. Lo que me asombró no fueron los moretones que vi en sus bellas piernas y brazos, sino la franqueza y valentía con la que me confesó que la culpable de esos golpes había sido la finada cantante Jenni Rivera… Quien hizo esas fuertes acusaciones fue, ni más ni menos que Graciela Beltrán, justo cuando ambas iniciaban su peregrinar en la música… “La Reina del Pueblo” reveló en su momento que dichos ataques se debieron a celos profesionales, asegurando que “La Gran Señora” quería ser la única mujer en conquistar el éxito. Por tal razón, buscó cerrarle cuantas puertas pudo; incluso, dio a conocer que, por la influencia de Don Pedro Rivera, sus canciones fueron vetadas de la radio y se le negaron entrevistas. ¿De qué le sirvió todo eso a “La Diva de la Banda”? Ella ya no está entre nosotros; en cambio, Graciela nos sigue deleitando con su bella y aterciopelada voz… Por los rumbos de Ciudad Obregón el panorama es distinto. El único chisme que circuló recientemente en redes sociales se debió a una mala información digital, lo cual nos sirve de lección para no creer todo lo que se publica en internet. Lo que sí es una realidad confirmada es que, precisamente la noche en la que se vela a la Virgen de Guadalupe, el nuevo estadio de “Los Yaquis” recibirá a “Los Nuevos Rebeldes” como parte de su gira internacional “Lo He Logrado Tour 2026”… Esta coincidencia de fechas resulta sumamente contradictoria, genera opiniones encontradas entre la comunidad cajemense. Por un lado, se trata de una de las fechas con mayor fervor religioso en la región; por otro, el cartel anuncia una velada de música norteña a cargo de una agrupación que saltó a la fama principalmente gracias a los corridos de su repertorio… El debate se intensifica debido a las restricciones que las autoridades han intentado implementar en Sonora respecto a la difusión pública de temas que hacen apología al delito. El anuncio de este concierto despierta una duda razonable entre los habitantes de Obregón: ¿se mantendrá la agrupación dentro de una línea de temas románticos y aptos para todo público, o seremos testigos de cómo los promotores se burlan nuevamente de nuestras autoridades?, ¡tal como en su momento lo hizo Tombochio! Ya veremos, porque bien dicen que tanto va el cántaro al agua, ¡hasta que se rompe!… Etcétera…




