Óscar Félix / MO
Con agua suficiente, pero con las cuentas en contra, productores del Valle del Yaqui enfrentan un nuevo ciclo agrícola marcado por los altos costos y la incertidumbre económica.
Representantes de los 42 módulos de riego del Distrito 041 Cajeme autorizaron 60 mil hectáreas de trigo, cultivo que no tendrá restricciones por disponibilidad de agua, informó Eduardo Flores Moreno, presidente del módulo 4P8 de San Ignacio Río Muerto.
El panorama para el maíz será diferente, pues las siembras deberán ubicarse cerca de pozos para garantizar el suministro durante los últimos riegos.
Sin embargo, el verdadero problema está en la rentabilidad: producir una hectárea de trigo cuesta más de 32 mil pesos y se requiere una cosecha de al menos 6.7 toneladas para aspirar a recuperar la inversión.
A los productores también les preocupan la falta de financiamiento, los apoyos federales pendientes y los bajos márgenes de ganancia.
Hay agua para sembrar, pero la gran incógnita es si el campo podrá ganar dinero o volverá a cosechar pérdidas.
