Solo una verdadera leyenda se hizo presente en Obregón
Cuanto más se aproxima uno al sueño, más se va convirtiendo la leyenda personal en la verdadera razón de vivir… Iré directito al grano y sin pelos en la lengua, —como siempre lo he hecho—. Es momento de poner los pies sobre la tierra y dejar las cosas claras respecto a la presentación que Lorenzo de Monteclaro, Joel Elizalde y Chuy Vega ofrecieron en la Arena ITSON. Vaya por delante que, de los 3 puedo presumir que soy amigo, pero… El término “Leyenda” no es cualquier cosa; es un saco de alta costura que no le queda a cualquiera, por más que la publicidad intente engañarnos. No todos los que pisaron ese escenario merecen ser llamados así, aunque reconozco que los tres tienen sus buenos años picando piedra… Con los datos en la mano, juzguen ustedes mismos quién merece verdaderamente el título de leyenda viviente… Por un lado, Lorenzo de Monteclaro cuenta con 68 años de trayectoria artística ininterrumpida. Su larga vida profesional en el cine mexicano incluye 51 películas y un repertorio de alrededor de 1,200 canciones grabadas, colocando en el gusto popular la gran mayoría de ellas. ¿Quién no recuerda himnos como “Abrazado de un poste”?, ¿“El ausente”, “Ayer bajé de la sierra”, “Carga ladeada” o “Ese señor de las canas”?… En la otra esquina, Chuy Vega suma 46 años de trayectoria artística, un camino respetable donde la canción que más fuerte le pegó en su carrera fue “Una página más”. Por último, Joel Elizalde, quien inició su andar en la música a los 24 años de edad, cuenta hoy en día con 32 años de trayectoria y más de 50 álbumes grabados, entre los temas que destacan están “Como esos amantes”, “Aquí en mi corazón tú mandas”, “Fuiste a Acapulco”, “Los pájaros” y “Catarino y los rurales”… Analizando fríamente la trayectoria, el peso histórico y el impacto en el gusto de generación tras generación, de esa terna solo uno se lleva legítimamente ese sagrado título. Ese es, sin temor a equivocarme, el señorón Lorenzo de Monteclaro. Más de seis décadas de carrera intachable avalan lo que les digo: una filmografía que es patrimonio de nuestra cultura y un catálogo de éxitos que se cantan con el corazón. Ahora sí que puedo decirles que Don Lorenzo es una institución viviente de la música norteña… En cambio, con todo el respeto que me merecen y reconociendo su talento y al público fiel que los apoya, los otros 2 exponentes que completaron el elenco no tienen aún los méritos suficientes ni la trascendencia histórica para ser elevados a ese mismo pedestal. Una cosa es tener una racha de éxitos radiales o pertenecer a una respetable dinastía musical, y otra muy diferente es poseer el estatus místico de una leyenda. El tiempo y la historia son los únicos que otorgan ese reconocimiento, y en esta ocasión, la balanza se inclinó hacia un solo lado… Las leyendas crean a veces la realidad, y resultan más útiles que los hechos… Por cierto, hablando de eventos importantes, este sábado 17 de octubre el Teatro del ITSON cambiará drásticamente de aires con “El Musical de las Guerreras K-pop”, un show infantil y familiar repleto de luces y coreografías llenas de energía. Será interesante ver cómo este tipo de espectáculos modernos, —dirigidos de lleno a las nuevas generaciones—, logran movilizar a familias enteras. Un contraste total con el arraigo de nuestra música norteña, pero que demuestra que en Ciudad Obregón hay espacio y público para todo… El mejor legado que un padre puede dejar a sus hijos es un poco de su tiempo cada día y un montón de risas compartidas.. Etcétera…




