La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que las demandas de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) son legítimas y deben atenderse, luego de las movilizaciones realizadas en distintas entidades del país para exigir mejores condiciones laborales, incrementos salariales y soluciones al desabasto de medicamentos.
Durante su conferencia matutina del lunes 12 de octubre, la mandataria federal informó que sostuvo una conversación con el director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, para revisar las inconformidades del personal y avanzar en la solución de los problemas que enfrenta la institución.
Sheinbaum expresó su confianza en que las autoridades del Seguro Social puedan alcanzar acuerdos con los trabajadores y resolver los asuntos pendientes mediante el diálogo.
La presidenta señaló que algunas de las exigencias están relacionadas con la situación contractual de médicos, enfermeras y otros integrantes del personal sanitario que fueron incorporados durante la emergencia por Covid-19 y que todavía no cuentan con todas las prestaciones laborales.
Explicó que la regularización de estos trabajadores ha avanzado de manera gradual, aunque reconoció que todavía existen casos pendientes que requieren atención.
De acuerdo con la mandataria, el objetivo es garantizar que el personal contratado durante la pandemia cuente con las condiciones laborales correspondientes, tomando en consideración las funciones que desempeña dentro de las unidades médicas.
Otro de los problemas reconocidos por Sheinbaum fue la falta de medicamentos en hospitales y clínicas del IMSS, una situación que también ha sido denunciada por los trabajadores durante las recientes protestas.
La presidenta explicó que el desabasto responde tanto a dificultades relacionadas con proveedores como a problemas internos en la distribución de los insumos médicos.
Por ello, solicitó al director del instituto acelerar las acciones necesarias para mejorar el suministro de medicamentos y atender las deficiencias detectadas en las unidades de salud.
La mandataria reconoció que las fallas en la distribución deben resolverse desde el propio Seguro Social, mientras que los problemas relacionados con proveedores requieren medidas adicionales para garantizar la disponibilidad de los tratamientos.
En cuanto al conflicto salarial, Sheinbaum señaló que corresponde a la dirección del IMSS y a la representación sindical revisar las propuestas de incremento y buscar una solución que permita atender las inconformidades.
Las movilizaciones surgieron después de que trabajadores expresaran su rechazo a un aumento de 2.9% al salario tabular, al considerar que resulta insuficiente frente a sus necesidades económicas.
Los inconformes demandan un incremento de al menos 10% y sostienen que la propuesta actual no representa una mejora suficiente en sus ingresos.
Sin embargo, la dirección del Seguro Social explicó que el acuerdo salarial aprobado por el Congreso Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) contempla un incremento global de 6.8%.
De acuerdo con el IMSS, ese porcentaje se integra por un aumento de 2.9% al salario tabular y otro 3.9% correspondiente a prestaciones.
La presidenta señaló que, al considerar los distintos componentes de la propuesta, el incremento se reflejaría en los ingresos de los trabajadores, aunque reconoció que las diferencias deben revisarse con el sindicato.
Además de las exigencias económicas, los manifestantes han solicitado la destitución del secretario general del SNTSS, Rafael Olivos Hernández, a quien cuestionan por la negociación salarial y la representación de los intereses de la base trabajadora.
Sobre este punto, Sheinbaum indicó que los conflictos relacionados con la organización sindical deben resolverse mediante los mecanismos correspondientes y con respeto a las decisiones de sus integrantes.
Las protestas comenzaron a intensificarse durante los últimos días y han incluido marchas, concentraciones y bloqueos en vialidades cercanas a hospitales y oficinas administrativas.
En la Ciudad de México, las movilizaciones provocaron afectaciones a la circulación, particularmente en avenidas donde se ubican instalaciones del Seguro Social y sedes sindicales.
Las inconformidades también se extendieron a otras entidades, donde personal médico, de enfermería y administrativo se sumó a las manifestaciones para exigir mejores condiciones de trabajo.
De acuerdo con reportes difundidos por las autoridades, se han registrado movilizaciones en al menos 12 estados, con concentraciones en hospitales, centros de salud y distintos puntos de las ciudades.
Entre las demandas también se encuentran asuntos relacionados con el régimen de jubilaciones y pensiones, así como el funcionamiento de las instalaciones y la disponibilidad de equipo médico.
El director general del IMSS ha señalado que algunas de estas exigencias, particularmente las relacionadas con modificaciones al sistema de jubilaciones, requieren cambios legales que no dependen exclusivamente de las atribuciones del instituto.
Respecto al abastecimiento de medicamentos, el organismo informó que mantiene un promedio de surtimiento de recetas de 94%, aunque reconoció que existen problemas que deben atenderse.
Asimismo, aseguró que los servicios médicos y las áreas de urgencias continúan operando, pese a las movilizaciones del personal.
Como parte del proceso de negociación, el sindicato convocó a una consulta entre sus integrantes para el miércoles 14 de octubre, con el propósito de conocer su postura sobre el incremento salarial propuesto.
El Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral anunció que acompañará el ejercicio para contribuir a que se desarrolle con transparencia y respeto a la libertad de decisión de los trabajadores.
La consulta será relevante para determinar la posición de la base sindical frente al acuerdo salarial y las acciones que podrían desarrollarse posteriormente.
Mientras tanto, Sheinbaum reiteró que las autoridades deben escuchar al personal del Seguro Social y atender los problemas que afectan tanto sus condiciones laborales como la prestación de servicios a los derechohabientes.
La presidenta también cuestionó que algunas críticas al sistema de salud mezclen situaciones ajenas al funcionamiento de los hospitales públicos con las dificultades que enfrenta el IMSS.
No obstante, reconoció que existen deficiencias concretas en el abastecimiento y distribución de medicamentos que requieren soluciones.
El Gobierno federal mantiene abierta la revisión de las demandas laborales, mientras que la dirección del Seguro Social deberá continuar las conversaciones con los trabajadores y sus representantes.
Por ahora, el conflicto permanece sin una solución definitiva, con el incremento salarial, la regularización de prestaciones, el suministro de medicamentos y la representación sindical entre los principales asuntos pendientes.
Sheinbaum insistió en que las inconformidades legítimas deben resolverse y expresó su confianza en que el diálogo permita avanzar hacia acuerdos que beneficien al personal del IMSS y contribuyan a mejorar la atención médica que reciben millones de derechohabientes en el país.




