La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró este jueves 15 de octubre que le gustaría ser recordada como una mandataria que dedicó sus esfuerzos a mejorar las condiciones de vida de los mexicanos y que mantuvo un compromiso permanente con el bienestar de la población.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la titular del Ejecutivo federal respondió a una pregunta sobre la manera en que quisiera que su administración fuera recordada por las futuras generaciones, particularmente cuando se analice su gobierno dentro de 20 años.
“Como una buena presidenta, una presidenta que atiende y quiere al pueblo y que hizo todo lo que estaba en sus manos, su conciencia, su vida, por el bienestar del pueblo”, expresó la mandataria.
Sheinbaum explicó que uno de los principales objetivos de su administración es consolidar un modelo de desarrollo económico que, desde la perspectiva de su gobierno, permita distribuir de manera más equitativa los beneficios del crecimiento y ampliar las oportunidades para los distintos sectores de la sociedad.
En este sentido, defendió el concepto de prosperidad compartida, uno de los principios que ha utilizado para describir la política económica y social de su administración.
La presidenta sostuvo que el crecimiento económico no debe medirse únicamente a través de indicadores financieros, sino también por sus efectos en las condiciones de vida de la población, particularmente entre los sectores de menores ingresos.
Asimismo, señaló que su gobierno mantiene elementos del proyecto político iniciado durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, aunque incorpora prioridades propias relacionadas con el desarrollo energético, la participación de las mujeres y la transformación de diferentes sectores productivos.
Entre estas prioridades mencionó el impulso a las energías renovables, con el propósito de ampliar las fuentes de generación eléctrica y fortalecer la capacidad energética del país.
Sheinbaum explicó que su administración busca combinar la participación del Estado con la inversión privada en el sector eléctrico, bajo un esquema en el que las empresas públicas mantengan una posición mayoritaria.
Recordó que el marco legal establece una participación pública de al menos 54% en la generación de electricidad, mientras que el sector privado puede intervenir en el 46% restante.
La mandataria consideró que esta distribución permite mantener la conducción estatal de un sector estratégico y, al mismo tiempo, abrir espacios para la participación de empresas privadas.
De acuerdo con su planteamiento, el objetivo es garantizar el suministro eléctrico, fortalecer la infraestructura y desarrollar proyectos que respondan a las necesidades energéticas del país.
Otro de los asuntos que destacó fue la igualdad de las mujeres, al señalar que su administración busca ampliar su participación en la vida pública, económica y social.
Sheinbaum sostuvo que la incorporación de las mujeres en espacios de decisión debe acompañarse de políticas destinadas a reducir las desigualdades y atender las distintas formas de violencia que enfrentan.
La presidenta, quien se convirtió en la primera mujer en ocupar la titularidad del Poder Ejecutivo federal en México, ha presentado la igualdad sustantiva como uno de los ejes de su proyecto de gobierno.
Durante su intervención también se refirió al denominado humanismo mexicano, concepto político utilizado por su administración para explicar la relación entre crecimiento económico, programas sociales y participación del Estado.
Señaló que este modelo tiene como uno de sus principios la frase “por el bien de todos, primero los pobres”, mediante la cual su gobierno plantea dar prioridad a los sectores con mayores necesidades.
La mandataria afirmó que la prosperidad compartida busca que los beneficios del desarrollo lleguen a una mayor parte de la población y no permanezcan concentrados en determinados grupos económicos.
También rechazó las comparaciones entre el modelo económico mexicano y los sistemas políticos de otros países, particularmente Venezuela.
Sheinbaum sostuvo que las políticas impulsadas por su administración responden a las características históricas, económicas y sociales de México, por lo que consideró incorrecto presentar su proyecto como una reproducción de experiencias extranjeras.
En su explicación, señaló que el Gobierno federal mantiene una relación con el sector empresarial y reconoce la importancia de la inversión privada, aunque considera necesario que el Estado conserve responsabilidades fundamentales en materia de desarrollo y bienestar.
La presidenta reiteró que la política económica debe orientarse a generar oportunidades y mejorar las condiciones de vida, además de promover la actividad productiva.
Sus declaraciones se produjeron en el contexto de una conferencia en la que también se abordaron indicadores económicos, el comportamiento del turismo internacional y las perspectivas de crecimiento del país.
Durante la jornada, el Gobierno federal presentó información sobre la llegada de visitantes extranjeros y los ingresos generados por el sector turístico, como parte de los indicadores utilizados para evaluar la actividad económica.
Sheinbaum relacionó estos temas con su planteamiento de prosperidad compartida y sostuvo que el desarrollo de las actividades productivas debe traducirse en beneficios para la población.
Al referirse a su legado presidencial, la mandataria evitó centrar su respuesta en una obra o proyecto específico y destacó, en cambio, la importancia que atribuye al bienestar social.
Su declaración también puso de manifiesto la manera en que busca que se identifique su administración: como una etapa de continuidad del proyecto político iniciado en 2018, pero con énfasis propios en igualdad de género, transición energética y desarrollo económico.
No obstante, el balance definitivo de su gestión dependerá de los resultados que se obtengan durante los próximos años y de la evaluación que realicen la ciudadanía y las instituciones sobre las políticas implementadas.
Por ahora, la presidenta mantiene como objetivo declarado fortalecer los programas sociales, ampliar las oportunidades económicas y promover un modelo de desarrollo que considere tanto la inversión como la distribución de sus beneficios.
Sheinbaum reiteró que su aspiración es que las futuras generaciones recuerden su gobierno por el compromiso con la población y por los esfuerzos realizados para mejorar sus condiciones de vida.
Con esta declaración, la mandataria expresó la visión que desea proyectar sobre su paso por la Presidencia de México, al colocar el bienestar de los ciudadanos como el elemento central del legado que espera construir durante su administración.



