Martín Alberto Mendoza Salazar
CAJEME BAJO FUEGO: ¿DÓNDE ESTÁN LAS ACCIONES PREVENTIVAS DE SEGURIDAD PÚBLICA?; LO ACONTECIDO DURANTE EL MIÉRCOLES 14 DE OCTUBRE VUELVA A DEJAR UNA PREGUNTA QUE LAS AUTORIDADES MUNICIPALES NO DEBERÍAN SEGUIR EVADIENDO; ¿DÓNDE ESTÁN LOS RESULTADOS DE LAS ESTRATEGIAS QUE SUPUESTAMENTE SE IMPLEMENTAN PARA CONTENER LA VIOLENCIA?; COMO SI SE TRATARA DE UNA PESADILLA; EN CUESTIÓN DE HORAS, CAJEME VIVIÓ OTRA JORNADA MARCADA POR DETONACIONES DE ARMAS DE FUEGO, REPORTES DE PERSONAS PRIVADAS DE LA LIBERTAD, PERSECUCIONES ENTRE PRESUNTOS GRUPOS DELICTIVOS Y, PARA CERRAR LA NOCHE, EL ASESINATO DE OTRA MUJER DENTRO DE SU PROPIO DOMICILIO; INTEGRANTES DE DOS GRUPOS DELICTIVOS ANTAGÓNICOS HABRÍAN INTERCAMBIADO DISPAROS MIENTRAS SE DESPLAZABAN POR DISTINTAS VIALIDADES; ARROJANDO ARTEFACTOS PONCHALLANTAS QUE OCASIONARON DAÑOS A POR LO MENOS CUATRO VEHÍCULO;. UNA SITUACIÓN QUE, DE CONFIRMARSE EN ESOS TÉRMINOS, EXHIBIRÍA LA CAPACIDAD DE MOVILIZACIÓN DE LA DELINCUENCIA EN PLENA ZONA URBANA Y LAS DIFICULTADES DE LAS AUTORIDADES PARA CONTENER ESTE TIPO DE ACONTECIMIENTOS; EL PADRE DE MUJER ULTIMADA EXPRESÓ VISIBLEMENTE TURBADO Y CON LA TRISTEZA REFLEJADA EN EL ROSTRO: “DE QUÉ SIRVEN QUE HAGAN TANTO MOVIMIENTO POLICÍACO SI NO AGARRAN A LOS RESPONSABLES”; EL ABATIDO HOMBRE NO HABLÓ MUCHO, PERO SU SILENCIO DECÍA MÁS QUE MIL PALABRAS; ESO ES, PRECISAMENTE LO QUE DEBEN OBSERVAR Y REFLEXIONAR LOS OPERADORES POLICÍACOS; ESTO, PARA ENTIENDAN Y COMPRENDAN QUE LE ESTÁN FALLANDO A HABITANTES DE CIUDAD OBREGÓN; AYER HUBO OTRA EJECUCIÓN EN COLONIA SANTA CECILIA
LO OCURRIDO durante la jornada de este miércoles 14 de octubre en Ciudad Obregón vuelve a dejar una pregunta que las autoridades municipales no deberían seguir evadiendo: ¿qué está pasando con las acciones preventivas de seguridad pública y dónde están los resultados de las estrategias que supuestamente se implementan para contener la violencia? Como si se tratara de una pesadilla. En cuestión de horas, Cajeme vivió otra jornada marcada por detonaciones de armas de fuego, reportes de personas privadas de la libertad, persecuciones entre presuntos grupos delictivos y, para cerrar la noche, el asesinato de otra mujer dentro de su propio domicilio. Durante la tarde, en la colonia Cortinas, sobre la calle Sebastián Lerdo de Tejada, entre Chihuahua y Zacatecas, se registraron fuertes detonaciones de arma de fuego. Versiones preliminares indicaban que los disparos pudieron estar dirigidos contra una persona que aparentemente logró escapar. Casi simultáneamente, alrededor de las 16:15 horas, en la colonia Matías Méndez, sobre la calle María Grever, entre Rodolfo Campodónico y Ferrocarril, se reportó inicialmente una privación ilegal de la libertad. Posteriormente trascendió que sujetos desconocidos habrían dejado abandonado en ese sector a un hombre esposado y vendado de los ojos, aparentemente después de mantenerlo cautivo…PERO LA VIOLENCIA no terminó ahí. Alrededor de las 19:20 horas se reportó una persecución armada desde el extremo de la colonia Valle Dorado hasta las inmediaciones de la calle 600. Según las primeras versiones, integrantes de dos grupos delictivos antagónicos habrían intercambiado disparos mientras se desplazaban por distintas vialidades, arrojando artefactos ponchallantas que ocasionaron daños a por lo menos cuatro vehículos. Una situación que, de confirmarse en esos términos, exhibiría la capacidad de movilización de la delincuencia en plena zona urbana y las dificultades de las autoridades para contener este tipo de acontecimientos. Y para cerrar una jornada verdaderamente preocupante, alrededor de las 21:30 horas se reportó el asesinato de una mujer de aproximadamente 40 años identificada como Blanca Beatriz, en el interior de una vivienda del sector Tabachines, cercano a la Alameda de Cócorit. Según información preliminar, recibió un disparo en la cabeza…AL TÉRMINO de la transmisión en vivo que realicé para el portal hermano de Medios Obson. Se aproximó un hombre. Otra persona que lo acompañaba comentó: “Es el papá de la fallecida”. Y, visiblemente turbado y con la tristeza reflejada en el rostro, comentó: “De qué sirve que hagan tanto movimiento policíaco si no agarran a los responsables”. Se retiró a escasa distancia para preguntar a un agente policíaco que seguía después de lo sucedido. El abatido hombre no habló mucho, pero su silencio decía más que mil palabras. Eso es, precisamente lo que deben observar y reflexionar los operadores policíacos comenzando por el comisario de la Policía, Alfonso Tenango Vázquez, el comandante del AMIC, Fabián Barajas Méndez, pero ante todo el titular, Carlos Alberto Flores y el Secretario de Seguridad Pública del Estado, Braulio Martínez Navarrete. Lamentablemente otro crimen que se comete en Cócorit para mal fario del comandante de esa Comisaría, Cristian Mascareño como por igual ha estado sucediendo en Villa Bonita, ante la impotencia del encargado de la seguridad pública, Guillermo Ceceña Echeverría que no siente lo duro, sino lo tupido, dicho coloquialmente…UN CRIMEN que, por tratarse de una muerte violenta de una mujer, obliga a las autoridades investigadoras a aplicar los protocolos correspondientes con perspectiva de género, sin descartar inicialmente la hipótesis de feminicidio. Con los reportes de homicidios que se han acumulado durante octubre, la cifra señalada alcanza ya las 16 víctimas, reflejo de un preocupante repunte de la violencia que golpea nuevamente a las familias cajemenses. Y ante semejante escenario, resulta inevitable dirigir la mirada hacia quienes tienen la responsabilidad de la seguridad pública municipal. El capitán Alfonso Tenango Vázquez, titular de la corporación, debe explicar qué está ocurriendo con las estrategias de prevención, disuasión y vigilancia que deberían desarrollarse permanentemente en las calles de Cajeme. Porque la seguridad pública no puede reducirse a esperar una llamada de emergencia, enviar patrullas cuando ya se escucharon los disparos, acordonar el lugar y dejar que las autoridades investigadoras realicen su trabajo. Eso es reaccionar ante las consecuencias, no prevenir los acontecimientos…MUCHO SE HA insistido: ¿Dónde están los patrullajes estratégicos? ¿Dónde están los operativos preventivos en los sectores identificados como focos de violencia? ¿Qué está ocurriendo con la presencia policial, la vigilancia y la coordinación entre corporaciones para disuadir la actividad de los grupos delictivos? Son preguntas que merecen respuestas concretas. Se trata de recordar que la prevención del delito, la vigilancia y la protección de la ciudadanía constituyen responsabilidades fundamentales de la seguridad pública municipal. Y precisamente por eso resulta preocupante que sujetos armados puedan desplazarse por distintos sectores de la ciudad, protagonizar persecuciones, efectuar disparos y utilizar artefactos para obstaculizar las vialidades sin que aparentemente exista una capacidad suficiente de disuasión. También es necesario reconocer a los elementos que diariamente arriesgan su integridad en el cumplimiento del deber. La crítica no está dirigida a quienes recorren las calles enfrentando condiciones adversas, sino a la conducción y efectividad de las estrategias que deben establecer quienes tienen el mando. Porque dirigir una corporación policial no consiste únicamente en administrar personal, ocupar una oficina o recibir informes de lo ocurrido durante el día. Implica tomar decisiones, supervisar su cumplimiento, identificar zonas de riesgo y garantizar que la prevención tenga presencia real en las colonias…HAY QUE VOLVER a decirlo: Cajeme necesita un mando que no solamente conozca las estadísticas de la violencia, sino que demuestre mediante acciones concretas cómo pretende reducirlas. Tampoco es suficiente que las autoridades anuncien reuniones de coordinación y operativos si sus resultados no se reflejan en una mayor tranquilidad para la comunidad. Debe sentirse en las calles, en los barrios, en los espacios públicos y en las colonias donde los ciudadanos viven diariamente bajo la incertidumbre. Porque cuando la delincuencia parece tener libertad para movilizarse y disparar, la pregunta ya no es solamente qué hacen las autoridades después de cada hecho violento, sino qué están haciendo para evitar que ocurra el siguiente. Y esa es precisamente la explicación que hoy le debe la SSPM a los habitantes de Cajeme…HAY SITUACIONES que obligan a preguntarnos hasta dónde llega la efectividad de nuestras instituciones de seguridad y en qué momento la ciudadanía comenzó a perder la confianza en quienes tienen la responsabilidad de protegerla. Este miércoles, en la colonia Nuevo Cajeme, específicamente en el sector de las calles Gustavo Dolores Cuevas y Manuel Escamilla, se registró una movilización de elementos de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal y de la Secretaría de Marina. Sin embargo, lo verdaderamente inquietante surgió de los comentarios de vecinos del sector, quienes aseguraron que aproximadamente veinte minutos antes de la llegada de las autoridades había numerosas personas reunidas en un inmueble situado en la planta alta. De manera repentina, estas se retiraron y posteriormente arribaron las corporaciones de seguridad. Según el testimonio, los agentes ingresaron al inmueble, permanecieron alrededor de quince minutos y, al concluir, realizaron fotografías con una manta utilizada para presentar los presuntos resultados de la intervención. Desde luego, lo anterior no demuestra que existiera una filtración de información, mucho menos que se tratara de un operativo simulado. ¿Cómo se explica que un domicilio aparentemente concurrido quedara desocupado minutos antes de la intervención? ¿Qué resultados concretos se obtuvieron? ¿Existieron aseguramientos, detenciones o elementos de prueba que permitan avanzar en una investigación? Porque una cosa es realizar operativos y otra muy distinta es producir resultados que realmente afecten las estructuras delictivas. Lo más preocupante es la reacción de los propios vecinos, quienes comienzan a describir estas movilizaciones como un espectáculo. Una expresión popular resume esa percepción: circo, maroma y teatro. Estamos hablando de una crisis de confianza, en fin. Por último, ayer hubo otra ejecución; ahora en colonia Santa Cecilia al oriente de la Primero de Mayo. Suman 17…Luego seguimos, Dios mediante.
