Inversiones que de la noche a la mañana se esfuman
Bien dicen que más vale prevenir que lamentar. Tomar precauciones a tiempo siempre será mejor que lidiar con las amargas consecuencias del arrepentimiento. Bajo esta premisa Francisco Eduardo Mendoza Calderón, —director de Protección Civil—, tomó la acertada decisión de posponer la inauguración del Parque Infantil Ostimuri, priorizando la integridad de las familias antes que la prisa de una apertura… Gracias a la experiencia acumulada, el funcionario y su equipo técnico pudieron detectar a tiempo detalles críticos durante las inspecciones de seguridad. Entre los hallazgos se reportaron tornillos que requieren ajuste, láminas sueltas, balatas desgastadas que deben cambiarse de inmediato y, de manera muy importante, la falta de “paros” de emergencia en varios juegos mecánicos… Si bien estas fallas estructurales y mecánicas podrían parecer menores a simple vista, en un entorno de alta concurrencia se traducen en riesgos latentes que no pueden, ni deben ser ignorados. Para que este emblemático espacio familiar abra sus puertas con total certeza, el personal de Protección Civil se mantendrá supervisando que cada atracción sea corregida minuciosamente. Al final del día, la seguridad no es negociable y un retraso técnico siempre será preferible a arriesgarse a una tragedia… El Parque Infantil Ostimuri tiene 55 años de haber sido inaugurado, —el 9 de diciembre de 1970—, espacio que cerró sus puertas por obras de remodelación el 18 de agosto de 2025. A la fecha, lleva aproximadamente 1 año y 2 meses cerrado, su reapertura está programada para finales de octubre de 2026… Se dice que en la remodelación del parque infantil Ostimuri se invirtieron 93 millones de pesos, mientras que en la construcción del “Foro Náinari” se destinaron 25 millones de pesos, inversión que espero de muy buenos resultados, ya que en diciembre de 2011 se destinaron más de 47 millones de pesos en la construcción e instalación de las fuentes danzantes de la Laguna del Náinari, mismas que de la noche a la mañana dejaron de funcionar, pasando tan desapercibidas que nunca nadie se ocupó, ni preocupo por echarlas a andar de nuevo, con semejante cantidad de dinero bien se pudo haber brindado ayuda a cientos de familias cajemenses, dinero que creo, pienso y estoy seguro termino en el bolsillo de quien o de quienes en ese entonces estuvieron a cargo de tan novedoso proyecto, a quienes por cierto, nunca se les llamó a rendir cuentas, ¡no que yo recuerde!… Es mejor tenerlo y no necesitarlo, que necesitarlo y no tenerlo… Si quienes pretenden presentar a Xavi compartiendo escenario con “La Brissa”, —en lo que será la segunda edición de la ExpoFest Cajeme—, de verdad quieren que dicho evento sea un éxito, algo tendrán que hacer ¡pero ya!, porque la respuesta del público va fría, ¡muy fría!, pues no hay interés en comprar algún boleto… ¡Con decirles que tan solo 3 se han vendido en la sección Oro!, una cifra que verdaderamente da pena para un evento de esa magnitud… A leguas se nota que a los empresarios se les olvidó por completo que esta es una fiesta del pueblo, pensada para la raza, y no para dejar temblando la cartera. lo más sensato que quizá pueden hacer es poner los pies sobre la tierra y bajarles un poquito a los precios, porque, la verdad, las entradas están carísimas… Para muestra basta un botón: quienes quieran ir a disfrutar del debut del joven intérprete de corridos tumbados en estas tierras y echar el bailazo con “Su Majestad”, tendrán que desembolsar 500 pesos por estar parados en la zona General, a eso sumémosle la altísima cantidad que la boletera cobra por el ya famoso y odiado “cargo por servicio”. Del boleto más caro, —el de la zona VIP—, mejor ni hablamos, ¡porque ese sí cuesta un ojo de la cara y la mitad del otro!… Ojalá recapaciten, porque con esos números, el Teatro del Pueblo va a lucir más solo que una tumba… Un tropezón puede prevenir una caída, una pequeña advertencia a tiempo evita un daño mayor… Etcétera…


