El Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) descartó realizar una nueva consulta sobre el aumento salarial global de 8 por ciento. Argumentó que no existe obligación legal para hacerlo y que el incremento supera el 6.8 por ciento aprobado previamente, oferta que fue rechazada por la mayoría de los trabajadores.
Empleados disidentes denunciaron presiones y hostigamiento por parte de representantes sindicales. Algunos señalaron que fueron citados a comparecer ante comisiones de honor y justicia por participar en las protestas. También acusaron a delegados de acudir a hospitales para pedir que se acepte el aumento y advertir que, de lo contrario, podría estallar una huelga.
El secretario general del sindicato, Rafael Olivos, informó que el incremento será retroactivo al 16 de octubre y podría verse reflejado en la primera o segunda quincena de noviembre, debido a los tiempos de procesamiento de nómina.
Olivos sostuvo que no hay fundamento legal ni estatutario para convocar a un congreso nacional extraordinario, una de las demandas de los trabajadores inconformes, quienes también piden la destitución del dirigente. El grupo mantiene un plantón frente a las oficinas centrales del IMSS desde el 8 de octubre y realizó bloqueos intermitentes en Paseo de la Reforma.



