Honor a quien honor merece
Las palabras convencen, el ejemplo arrastra… Los aplausos y el reconocimiento de la semana se los lleva completitos el señor Ramiro Favela Álvarez, quien desde que tomó las riendas del departamento de Inspección y Vigilancia en el ayuntamiento de Cajeme ha venido a poner orden con mano firme, pero, sobre todo, con mucha justicia… Vaya que el funcionario ha hecho un excelente trabajo, demostrando que cuando hay voluntad se puede trabajar con el librito en la mano y sin favoritismos para nadie; pero, por encima de todo, haciendo equipo con el personal que colabora con él… Me enteré de muy buena fuente, que la línea de trabajo de Ramiro Favela es muy clara, por lo que no se anda con medias tintas: a toda la raza trabajadora que se acerca en busca de su ayuda, que quiere hacer las cosas bien y camina por la derecha, se le otorga el apoyo total y las facilidades necesarias para que pueda llevar el sustento a sus hogares. ¡Ah!, pero eso sí, a los que quieren pasarse de vivos, a los que les gusta buscarle tres pies al gato y desafían los reglamentos, a esos simplemente se les aplica la ley sin contemplaciones. Así es como se gobierna: premiando al ordenado y enderezando al rebelde. Ojalá que todos los departamentos siguieran ese mismo ejemplo, porque Cajeme necesita orden y servidores públicos que no se doblen ante nadie… Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera… Lo que a la ExpoFest Cajeme le hace falta es gente sencilla, trabajadora y carismática; perfiles conocedores del tema, sin aires de grandeza, pero, sobre todo, con un compromiso real hacia los habitantes de Ciudad Obregón. Tal como en su momento lo hicieron Luis Miguel Tejeda y Armenia Troncoso, las dos grandes personas que, gracias a su humildad, accesibilidad y sencillez, siempre contaron con el respaldo absoluto de los medios de comunicación. Ellos entendían que la fiesta del pueblo se construye con el pueblo, abriendo puertas en lugar de levantar muros… Lamentablemente, la realidad actual es muy distinta. Hoy impera la soberbia de puertas cerradas, donde la falta de oficio y la desconexión con la comunidad son el sello de la casa. Parece que a los nuevos organizadores se les olvida que el éxito de un evento de esta magnitud no se mide en el ego de quienes lo coordinan, sino en la respuesta de la gente y en el trato digno a la prensa local, esa misma que hoy, con justa razón, les da la espalda. Si la ExpoFest quiere recuperar su brillo y su relevancia, urge un golpe de timón que regrese el mando a manos capaces, sencillas y dispuestas a trabajar por y para Cajeme, no para el beneficio de unos cuantos, como hasta ahora ha quedado demostrado… El carisma es la habilidad de influir positivamente en los demás conectando con ellos… El próximo miércoles 18 de noviembre, el emblemático Teatro Metropólitan de la Ciudad de México abrirá sus puertas para albergar una noche que promete ser verdaderamente histórica y, sobre todo, de mucha hermandad… Esa noche estará celebrándose el “Concierto por un Abrazo”, un magno evento musical que congregará sobre el escenario a grandes e indiscutibles figuras de nuestra música, entre los que se encuentran el legendario grupo de rock Caifanes, la elegancia alternativa de Ely Guerra, la voz potente de Vivir Quintana, el talento multifacético de Meme del Real, la melancolía norteña de Kevin Kaarl y el ritmo tradicional de un gran Contingente Jaranero, todos ellos unirán sus talentos sin cobrar un solo centavo, donando su trabajo de todo corazón por una noble causa, los recursos obtenidos por la venta de boletos servirán para apoyar directamente a las madres y familias buscadoras de personas desaparecidas en nuestro país… La grandeza no consiste en recibir honores, sino en merecerlos… Etcétera…



