Por Lorenza Sigala
Hermosillo. Entre el dolor y la desesperación, Marcelino, de 62 años, terminó revolcándose sobre el pavimento de la colonia Santa Isabel, mientras cientos de abejas lo atacaban y se adherían a su cuerpo, en un episodio ocurrido alrededor de las 14:51 horas de este domingo.
El hombre caminaba por el sector de las calles Isabel La Católica y López del Castillo cuando fue perseguido por un enjambre que, presuntamente, alborotó al ingresar a un domicilio aparentemente abandonado. Sin encontrar dónde resguardarse, intentaba quitarse los insectos mientras recibía picaduras en el rostro, la cabeza y distintas partes del cuerpo.
La escena movilizó a ciudadanos que transitaban por el lugar. Los ocupantes de un vehículo blanco se detuvieron y atravesaron la unidad para auxiliarlo; sin embargo, no contaban con algún objeto o sustancia que les permitiera cubrir al hombre o ahuyentar a las abejas, por lo que buscaron la manera de ayudarlo mientras continuaba el ataque.
A la emergencia también se sumó un trabajador de la Frutería “La Lenteja”, quien tomó un extintor y roció parte de su contenido sobre Marcelino en un intento por disminuir el ataque de los insectos. La situación era crítica: el hombre permanecía en el suelo, con las abejas encima y sin poder liberarse por sus propios medios.
La conductora de un vehículo particular también se detuvo para auxiliarlo y solicitar apoyo al número de emergencias. Ante la persistencia del ataque, y una vez que consiguieron liberar su cuerpo de las abejas que lo cubrían, los ciudadanos lo subieron a un vehículo particular, donde permaneció mientras esperaban la llegada de los paramédicos.
Durante esos minutos, el riesgo no había terminado. Algunas abejas continuaban en los alrededores e incluso ingresaron al automóvil, por lo que quienes se encontraban auxiliando al hombre tuvieron que extremar precauciones para evitar nuevas picaduras.
Al sitio acudieron elementos del Departamento de Bomberos de Hermosillo, asignados a la Estación 2, quienes comenzaron a valorar al afectado. Una segunda unidad se incorporó para acordonar el área y atender el enjambre, mientras policías municipales apoyaban en el resguardo del sector.
De acuerdo con Jorge Mendívil, oficial de servicio de Bomberos asignado a la Estación 2, Marcelino habría ingresado a un domicilio aparentemente abandonado para realizar una actividad que no fue precisada. Al salir, presuntamente después de alborotar a las abejas, estas lo persiguieron como mecanismo de defensa.
“Se conoce que él ingresa al domicilio, aparentemente abandonado, a alguna actividad, se desconoce qué, y probablemente él fue el que las haya alborotado, y al salir, sale corriendo, sale con el enjambre atrás de él, porque es parte del mecanismo de ataque de las abejas, de protección. Nos informa los elementos de la Cruz Roja que alrededor le detectaron más de 36 aguijones en lo que es cabeza y cuello solamente”, expresó.
El enjambre se encontraba en un sillón en desuso, ubicado en el traspatio del inmueble, explicó el oficial.
La magnitud de las lesiones quedó en evidencia durante la valoración inicial. Según la información proporcionada por personal de Cruz Roja a los bomberos, a Marcelino le detectaron más de 36 aguijones únicamente en la cabeza y el cuello, por lo que aún era necesario revisar el abdomen, los brazos y las piernas para determinar el total de las picaduras.
Finalmente, paramédicos de la Cruz Roja lo trasladaron en ambulancia para recibir atención médica. Mendívil informó que el hombre se encontraba estable al momento de la valoración inicial, aunque permanecía pendiente una evaluación médica para descartar alguna reacción alérgica que pudiera complicar su estado de salud.
Mientras Marcelino era llevado al hospital, bomberos continuaron con las maniobras para atender el enjambre y reducir el riesgo en el inmueble, con apoyo de elementos policiales que resguardaron el área.
Marcelino, quien dijo ser originario de Cananea y vivir en situación de calle, pasó de caminar por las calles de la colonia Santa Isabel a protagonizar una emergencia en la que varios ciudadanos, entre ellos los ocupantes del vehículo blanco, el trabajador de la Frutería La Lenteja y la reportera que se detuvo a auxiliarlo, intervinieron para ayudarlo a sobrevivir al ataque mientras llegaban los cuerpos de emergencia.



