Don Francisco Castillo Ortega y su esposa, Reyes Soto Garibaldi, de 79 y 80 años, respectivamente, fallecieron la mañana de este martes 27 de octubre luego de que una explosión derrumbara por completo su vivienda en la colonia Valle Bonito, al norte de Guasave, Sinaloa.
De acuerdo con los primeros reportes, don Francisco fue localizado en una de las recámaras, mientras que doña Reyes se encontraba en el área de la cocina, donde presuntamente comenzaba sus actividades cotidianas al amanecer.
El estallido destruyó la casa ubicada en la esquina de las calles Pradera Tabachines y Laureles. A la llegada de los cuerpos de emergencia, la estructura ya se encontraba colapsada y ambos adultos mayores habían quedado entre los escombros.
Según información de Protección Civil Municipal y del Estado, la causa preliminar del siniestro sería una posible acumulación de gas. No obstante, las autoridades deberán determinar las circunstancias exactas en las que ocurrió la explosión.
Un matrimonio que se acompañaba y cuidaba mutuamente
Don Francisco y doña Reyes compartieron muchos años de vida. Durante un largo periodo vivieron en la comunidad de Las Parritas, hasta que decidieron mudarse a la colonia Valle Bonito para estar más cerca de los servicios médicos y otras necesidades cotidianas.
En su nuevo hogar construyeron otra etapa de su vida y se ganaron el cariño de sus vecinos, quienes los recuerdan como una pareja que se acompañaba y cuidaba mutuamente.
Aunque tenían hijos, ambos vivían solos. Sus familiares radicaban en la frontera por motivos laborales y se organizaban para visitarlos y mantenerse al pendiente de ellos. De acuerdo con la información disponible, uno de sus hijos había acudido recientemente a verlos.
Los vecinos conocían bien sus rutinas. Doña Reyes acostumbraba levantarse temprano para salir por las tortillas y dedicar tiempo al cuidado de su jardín. Don Francisco, por su parte, había experimentado un deterioro en su estado de salud durante los últimos años, por lo que salía poco de casa.
La mañana de este martes, mientras la ciudad comenzaba sus actividades, la explosión sorprendió al matrimonio dentro de su vivienda y terminó por derrumbar la estructura.
La explosión causó daños en viviendas y comercios
El estruendo se escuchó en distintos puntos de la ciudad y la onda expansiva provocó afectaciones en viviendas y establecimientos cercanos.
Entre los daños reportados se encuentran cristales de ventanas y espejos rotos, puertas y portones afectados, así como una barda desprendida y portones abollados en casas vecinas.
La fuerza del estallido también alcanzó establecimientos comerciales. Incluso, los cristales de gran tamaño de una farmacia ubicada sobre el bulevar 20 de noviembre resultaron afectados.
De acuerdo con Protección Civil, los efectos se percibieron a una distancia de entre una y tres cuadras del lugar de la explosión. Las afectaciones fueron mayores en algunas viviendas que ya presentaban debilidad estructural.
Localizan una perilla de estufa abierta entre los escombros
Durante las labores de búsqueda, los rescatistas habrían localizado una perilla de la estufa abierta cerca del cuerpo de doña Reyes.
Este hallazgo se suma a los indicios que apuntan a una posible acumulación de gas como origen del siniestro. Sin embargo, hasta el momento no se había determinado de manera definitiva cómo ocurrió la explosión ni cuánto tiempo pudo permanecer abierta la salida de gas.
Las autoridades deberán establecer las causas del estallido a partir de las investigaciones correspondientes.
Alcaldesa de Guasave expresa condolencias
Tras confirmarse la muerte de los dos adultos mayores, la presidenta municipal de Guasave, Cecilia Ramírez Montoya, expresó sus condolencias a los familiares y amigos de Reyes Soto Garibaldi y Francisco Castillo Ortega.
Mediante un mensaje, la alcaldesa manifestó su solidaridad con los seres queridos del matrimonio, cuya vivienda quedó completamente destruida por la explosión registrada en la colonia Valle Bonito.
El pronunciamiento se sumó a las muestras de consternación por la muerte de la pareja, recordada por sus vecinos por la compañía y el cuidado que se brindaban mutuamente.



