Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como el “Monstruo de Atizapán”, murió mientras se encontraba bajo custodia de las autoridades mexiquenses, donde cumplía múltiples sentencias por feminicidio, homicidio y delitos relacionados con la desaparición de personas.
El hombre fue detenido en mayo de 2021, luego de que las autoridades investigaran el asesinato de una mujer en el municipio de Atizapán de Zaragoza. Durante el cateo de su vivienda, los peritos localizaron más de 4 mil 300 restos óseos, correspondientes a 19 personas, según las investigaciones realizadas en el caso.
A lo largo de los procesos judiciales, Mendoza Celis acumuló ocho sentencias condenatorias, incluida una de prisión vitalicia, otra de 92 años y seis más de 55 años de cárcel.
En agosto de 2025, el interno fue hospitalizado debido a complicaciones de salud relacionadas con neumonía, problemas respiratorios y diabetes. Posteriormente, regresó al penal de Tenango del Valle.
Su caso causó gran impacto en México por la cantidad de restos encontrados en su domicilio y las investigaciones sobre posibles víctimas. Las autoridades trabajaron en la identificación de los restos y en el esclarecimiento de los crímenes atribuidos al sentenciado.



