El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró que las autoridades investigarán hasta el último detalle del accidente ferroviario ocurrido en Urda, Toledo, que dejó 69 personas fallecidas, y se comprometió a reforzar las medidas de seguridad para evitar que una tragedia similar vuelva a ocurrir.
Tras participar en una reunión de coordinación de la emergencia, Sánchez señaló que las instituciones del Estado trabajan para atender a los familiares de las víctimas, esclarecer las causas del siniestro y brindar apoyo a los afectados.
De acuerdo con el balance de las autoridades regionales, el accidente dejó además 110 personas heridas, de las cuales 60 recibieron el alta médica y 50 permanecían hospitalizadas.
El choque ocurrió el miércoles, cuando un tren de la compañía Iryo, que se encontraba detenido cerca de Urda con 147 pasajeros, fue impactado por detrás por otro convoy de Renfe, que transportaba a 378 personas. La fuerza de la colisión provocó que varios vagones cayeran por un terraplén.
Mientras continúan las labores de emergencia y la investigación para determinar qué provocó el accidente, el Gobierno español reiteró su compromiso de esclarecer los hechos y tomar las medidas necesarias para fortalecer la seguridad ferroviaria.




