El canciller mexicano, Roberto Velasco, se declaró “cautelosamente optimista” sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo comercial con Estados Unidos, en medio de las negociaciones bilaterales y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

El funcionario explicó que México mantiene dos vías de diálogo con Washington: una relacionada con los aranceles y las barreras no arancelarias impuestas por Estados Unidos, y otra enfocada en la revisión del tratado comercial.

“Siempre digo que soy cautelosamente optimista sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo respecto de estos dos asuntos”, afirmó durante la Conferencia de Inversionistas Globales del Instituto Milken.

Velasco señaló que ambos países han logrado avances importantes en los últimos meses, aunque reconoció que las conversaciones “no son sencillas”. También evitó establecer una fecha para concretar un entendimiento.

“Si lograremos esto en un plazo determinado dependerá de las propias conversaciones y no de intentar cumplir alguna fecha límite”, expuso.

Respecto al T-MEC, el canciller destacó que los tres países coinciden en la importancia de conservar el acuerdo y consideró que existen oportunidades para alcanzar beneficios compartidos.

“Probablemente existen escenarios en los que los tres países pueden salir beneficiados, por ejemplo, en materia de reglas de origen en determinados sectores”, señaló.

Asimismo, aseguró que el sector energético “no es un problema” en las negociaciones, luego de los cuestionamientos de Estados Unidos sobre las condiciones para sus empresas frente a las compañías estatales mexicanas Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Las conversaciones se han intensificado durante 2026, en paralelo con la revisión del T-MEC y los contactos bilaterales para evitar un mayor deterioro de la relación comercial.

Desde marzo, México y Estados Unidos iniciaron rondas de diálogo sobre reglas de origen, cadenas de suministro, agricultura y sectores industriales estratégicos, con el objetivo de preservar la integración regional ante las presiones arancelarias y la competencia con Asia.

El proceso adquirió mayor incertidumbre después de que Estados Unidos rechazara, el 1 de julio, extender el acuerdo por otros 16 años y optara por revisiones anuales.

Ante este escenario, México ha insistido en mantener el acceso preferencial al mercado estadounidense y alcanzar acuerdos que permitan reducir los aranceles al acero, aluminio y automóviles. Por su parte, Washington busca ajustes en materia de barreras no arancelarias, seguridad económica y contenido regional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *