El Gobierno del Estado de Jalisco asumió otra vez el control operativo e institucional de la Planta Potabilizadora 4 de Toluquilla, luego de un litigio judicial de más de seis años contra una empresa privada.
De acuerdo con información recabada por el medio de comunicación, Reforma, el anuncio oficial lo realizó el gobernador Pablo Lemus desde Palacio Nacional, en compañía de la presidenta Claudia Sheinbaum, durante la presentación de un plan integral hídrico para la entidad.
La recuperación busca resolver los problemas de suministro en la zona metropolitana de Guadalajara, garantizando que el manejo del recurso natural permanezca bajo la tutela pública y en coordinación con las autoridades federales.
La infraestructura hídrica se encontraba bajo un contrato de prestación de servicios firmado el 1 de junio del pasado 2012 entre el Siapa y la empresa Operadora de Ecosistemas, S.A. de C.V., el cual presentaba graves inconsistencias de producción:
La empresa tenía la obligación contractual de producir, potabilizar y entregar 1,000 litros de agua por segundo.
De acuerdo con Ismael Jáuregui Castañeda, director del Siapa, la planta operaba a un nivel reducido, generando únicamente 200 litros por segundo.
Según los reportes del Gobierno estatal, señalan que desde 2012 se erogaron cerca de 700 millones de pesos por dicho servicio.
Tras rescindir el contrato en agosto de 2020 y obtener la orden de un juez, la Vicefiscalía en Investigación Especializada en Delitos Patrimoniales aseguró las instalaciones, realizó un inventario de equipos y presentó una denuncia por presunto fraude genérico.



