Lauren Bennett, cantante británica popular por su colaboración en el éxito mundial “Party Rock Anthem” de LMFAO, murió por suicidio, según determinó la investigación forense realizada en Reino Unido.
Bennett tenía 36 años y atravesaba una crisis de salud mental desde el pasado mes de enero de 2026, de acuerdo con los testimonios y antecedentes médicos expuestos durante la audiencia.
El caso fue revisado este viernes 30 de octubre en el Tribunal Forense de Kent y Medway, en Maidstone. La forense concluyó que la artista murió por ahorcamiento, luego de que las autoridades examinaran las circunstancias del deceso y escucharan las declaraciones de sus familiares.
Según información recabada por The Independent, la artista fue encontrada sin vida el 29 de mayo, en una zona boscosa cercana a su residencia en Meopham, Kent. La mañana de ese mismo día le había dicho a su esposo, el bailarín Kenny Wormald, que saldría a caminar. Él permaneció en casa y, al notar que ella no regresaba, comenzó a llamarla y enviarle mensajes.
Ante la falta de respuesta, Wormald y Richard Bennett, el padre de la artista, salieron a buscarla. Con la función Find My iPhone para localizar su teléfono, llegaron hasta el lugar donde encontraron su cuerpo.
Durante la audiencia, Wormald explicó que ambos conversaban sobre todos los asuntos y que no identificó indicios de que ella planeara quitarse la vida. En el domicilio, también se encontraron varias notas de despedida, según infromó la BBC.
La investigación forense expuso que Bennett sufrió una crisis de salud mental en enero de 2026. En ese lapso de tiempo pasó varios días sin dormir y fue hospitalizada bajo una medida de internamiento por motivos psiquiátricos.
La forense señaló que, desde entonces, la artista experimentó un “sufrimiento psicológico considerable”. Además, indicó que permanecía bajo el cuidado de servicios especializados de salud mental al momento de su muerte.
La audiencia reveló que Bennett había manifestado reiteradamente su malestar por los efectos de la medicación prescrita y que no creía que fuera a recuperarse. Incluso había tenido una reunión con los servicios de salud mental pocos días antes de morir.



