Cada vez más ecosistemas muestran señales de deterioro por la deforestación, la contaminación y el cambio climático. En el Día Mundial de la Ecología, las cifras de organismos ambientales reflejan los desafíos para proteger la biodiversidad y conservar los hábitats.
Cada 1 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Ecología, una fecha para recordar la importancia de conservar las especies y los ecosistemas, así como los efectos que las actividades humanas tienen sobre el entorno.
De acuerdo con el Informe Planeta Vivo 2026 del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), publicado el 7 de octubre de ese año, el tamaño de las poblaciones monitoreadas de vertebrados registró una reducción promedio de 73%. El análisis incluyó casi 5 mil 800 especies y reportó disminuciones de 85% en poblaciones de agua dulce, 69% en terrestres y 59% en marinas.
Estas cifras no significan que haya desaparecido 73% de los animales del planeta, sino que representan el cambio promedio en el tamaño de las poblaciones estudiadas.
El informe identifica la pérdida de hábitats como una de las principales amenazas para la vida silvestre. La desaparición de bosques, selvas y humedales reduce los espacios disponibles para que numerosas especies encuentren alimento, refugio y condiciones para reproducirse.
Bosques bajo presión
Ante este panorama, la meta internacional es detener y revertir la pérdida de bosques antes de 2030; sin embargo, el ritmo actual no es suficiente para alcanzarla.
Además, no todos los bosques afectados desaparecen por completo. Algunos permanecen en pie, pero pierden árboles, especies y capacidad para sostener la vida. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) calculó que más de 460 millones de hectáreas de bosques presentan degradación.
La FAO también advirtió que mil 560 millones de hectáreas de tierras en el mundo tienen algún grado de deterioro.
En México, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) registró 4.89 millones de hectáreas deforestadas entre 2001 y 2024, lo que representa un promedio anual de 203 mil 552 hectáreas.
Según la institución, la actividad ganadera fue el principal factor relacionado con esa pérdida. Para 2025 y 2026 todavía no se cuenta con una cifra oficial nacional sobre el problema.
Por su parte, Greenpeace México reportó la pérdida de 144 mil 200 hectáreas de selva en la península de Yucatán durante 2024, con información de Global Forest Watch.
La importancia de la ecología
Cuando los hábitats desaparecen, los animales pierden espacios para alimentarse, reproducirse y desplazarse. Estos cambios también alteran las relaciones entre las especies y el funcionamiento de los ecosistemas.
La ecología es la disciplina científica que estudia esas relaciones entre los seres vivos y su entorno, y permite comprender por qué conservarlas es fundamental para la vida.
De los ecosistemas dependen recursos esenciales como el agua y los alimentos. Por ello, proteger los hábitats y recuperar las zonas dañadas son acciones necesarias para frenar el deterioro ambiental.


