La regulación impulsada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) busca limitar las distracciones en las aulas, fortalecer la concentración y promover una convivencia escolar más cercana, así como un uso responsable de la tecnología entre niñas, niños y adolescentes.

La disposición contempla los niveles de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria. Los alumnos podrán llevar sus teléfonos, pero deberán mantenerlos guardados y no utilizarlos durante las actividades escolares ni en los descansos.

¿En qué casos podrán utilizarse los celulares?

El acuerdo establece algunas excepciones. Los dispositivos podrán emplearse cuando exista una actividad pedagógica previamente programada y bajo la orientación de los docentes, así como ante emergencias personales o situaciones relacionadas con necesidades de salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión.

Para los estudiantes de educación media superior, cada institución establecerá sus propias medidas para regular el uso de estos aparatos y garantizar que se utilicen de manera responsable y con fines educativos.

En el caso de las universidades, se promoverá el uso seguro y responsable de la tecnología, respetando la autonomía de cada institución.

¿Por qué se implementó esta medida?

La regulación surgió después de consultas con docentes y autoridades educativas, en las que se analizaron los efectos del uso excesivo de pantallas en el aprendizaje, la atención y el desarrollo de los estudiantes.

La SEP busca que las escuelas fortalezcan los espacios de convivencia, la interacción entre compañeros y las actividades que estimulan la creatividad, sin descartar el valor de las herramientas digitales cuando se utilizan con objetivos educativos.

Con su entrada en vigor, las comunidades escolares deberán adaptar sus dinámicas y acuerdos internos para cumplir con los lineamientos establecidos a nivel nacional.

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