Óscar Félix
Entre arreglos multicolores, rosas rojas, flores blancas y llamativos gladiolos, la tradición de recordar a quienes se adelantaron en el camino de la vida también se llena de color en las inmediaciones del Panteón Nuestra Señora del Carmen.
Sobre la calzada que conduce al camposanto, comerciantes ofrecen una gran variedad de arreglos florales que llaman la atención de quienes acuden a visitar a sus seres queridos durante estas fechas de Día de Muertos.
Los puestos se convierten en una auténtica cebra de flores, donde predominan los colores rojo, blanco, amarillo y azul, con opciones para todos los gustos y bolsillos.
Entre el movimiento de visitantes y compradores, las flores vuelven a convertirse en protagonistas de una tradición que permanece viva: llevar un detalle hasta las tumbas como muestra de cariño, respeto y recuerdo para aquellos que ya no están físicamente, pero siguen presentes en el corazón de sus familias.
Así, la calzada al Panteón Nuestra Señora del Carmen luce un ambiente distinto, donde el colorido de las flores acompaña una de las tradiciones más arraigadas entre las familias cajemenses.


