Martín Alberto Mendoza Salazar

NO HACE FALTA ESCUCHAR DISPAROS DE ARMAS DE FUEGO PARA SENTIR QUE LA VIOLENCIA ESTÁ A LA VUELTA DE LA ESQUINA; A PLENA LUZ DEL DÍA EN EL INICIO DE LA TARDE DEL LUNES UN TIPO ARMADO CON CUCHILLO SEMBRÓ TERROR EN LA COLONIA CAJEME; ATACÓ A JOVEN MADRE QUE SALÍA DE UNA TIENDA DE ABARROTES; ERA ACOMPAÑADA POR SUS 2 PEQUEÑAS HIJAS; SUFRIÓ HERIDAS QUE PUDIERON TENER CONSECUENCIAS FATALES; DESPUÉS MUY CERCA DE AHÍ LESIONÓ A UN HOMBRE DE 65 AÑOS; DOS VÍCTIMAS, DOS FAMILIAS Y UNA COMUNIDAD NUEVAMENTE SACUDIDA POR LA VIOLENCIA; Y QUE NADIE SE EQUIVOQUE UN ARMA BLANCA A CORTA DISTANCIA PUEDE RESULTAR TAN MORTAL COMO UN ARMA DE FUEGO; ESTUDIOS SOBRE AGRESIONES CON CUCHILLOS HAN DOCUMENTADO QUE ESTOS ATAQUES PUEDEN EJECUTARSE EN CUESTIÓN DE SEGUNDOS, DEJANDO ESCASO MARGEN DE REACCIÓN; UNA LESIÓN EN EL CUELLO PUEDE COMPROMETER VASOS SANGUÍNEOS VITALES Y PROVOCAR LA MUERTE RÁPIDAMENTE; AFORTUNADAMENTE, AMBAS VÍCTIMAS RECIBIERON ATENCIÓN DE LOS CUERPOS DE EMERGENCIA; ESTO, MIENTRAS QUE EL PRESUNTO AGRESOR, SEGÚN VERSIONES DE VECINOS, LOGRÓ ESCAPAR A BORDO DE UN AUTOMÓVIL SEDÁN AZUL; ¿CÓMO JUSTIFICAR TANTO GASTO EN COMBUSTIBLE, PATRULLAS, RECURSOS MATERIALES Y PAGO DE PERSONAL SI TODO ESE PRESUPUESTO NO SE TRADUCE EN UNA VIGILANCIA PREVENTIVA EFICAZ?; PORQUE LA SEGURIDAD PÚBLICA NO CONSISTE ÚNICAMENTE EN MOVILIZAR UNIDADES CUANDO LA TRAGEDIA YA OCURRIÓ; TAMBIÉN IMPLICA PRESENCIA TERRITORIAL, RECORRIDOS CONSTANTES, PREVENCIÓN Y CAPACIDAD DE DISUASIÓN; NO SE TRATA DE EXIGIR UN POLICÍA EN CADA ESQUINA, SINO DE EVALUAR SI LOS RECURSOS QUE DIARIAMENTE SE DESTINAN A LAS CORPORACIONES DAN RESULTADOS TANGIBLES EN COLONIAS QUE REQUIEREN MÁS VIGILANCIA

EN CAJEME YA NO HACE falta escuchar detonaciones de armas de fuego para sentir que la violencia está a la vuelta de la esquina. Este lunes, a plena luz del día, poco antes de las dos de la tarde, un sujeto armado con un cuchillo sembró el terror en la colonia Cajeme. Primero atacó a una joven madre de 26 años cuando salía de una tienda de abarrotes, ubicada en Agustín Lara y Emiliano Zapata, acompañada de sus dos pequeñas hijas. La mujer sufrió heridas en el cuello y la cabeza, lesiones que pudieron tener consecuencias fatales. Pero la agresión no terminó ahí. El individuo se dirigió hacia las calles María Grever y Venustiano Carranza, donde también agredió a un hombre de 65 años dentro de una vivienda. Dos víctimas, dos familias y una comunidad nuevamente sacudida por la violencia. Y que nadie se equivoque un arma blanca a corta distancia puede resultar tan mortal como un arma de fuego. Estudios sobre agresiones con cuchillos han documentado que estos ataques pueden ejecutarse en cuestión de segundos, dejando escaso margen de reacción. Una lesión en el cuello puede comprometer vasos sanguíneos vitales y provocar la muerte rápidamente. Afortunadamente, ambas víctimas recibieron atención de los cuerpos de emergencia, mientras que el presunto agresor, según versiones de vecinos, logró escapar a bordo de un automóvil sedán azul…PERO AQUÍ SURGE otro asunto que merece atención. ¿Cómo justificar tanto gasto en combustible, patrullas, recursos materiales y pago de personal si todo ese presupuesto no se traduce en una vigilancia preventiva eficaz? Porque la seguridad pública no consiste únicamente en movilizar unidades cuando la tragedia ya ocurrió. También implica presencia territorial, recorridos constantes, prevención y capacidad de disuasión. No se trata de exigir un policía en cada esquina, sino de evaluar si los recursos que diariamente se destinan a las corporaciones están produciendo resultados tangibles en las colonias que más necesitan vigilancia. Y mientras las autoridades hablan de estrategias y operativos, son los propios vecinos quienes describen otra realidad. En ese contexto, varias mujeres reunidas en una vivienda cercana al lugar de los hechos lamentaban la escasa presencia policial en ese sector. Y tienen razones para exigir mayor protección. Porque lo verdaderamente preocupante no es solamente que un individuo pueda atacar a dos personas en cuestión de minutos y escapar, sino que la ciudadanía termine acostumbrándose a vivir con miedo incluso a plena luz del día. Los recursos públicos pueden justificarse con facturas, nóminas y comprobantes de gasolina; pero la verdadera justificación del gasto en seguridad debe encontrarse en las calles, en la prevención del delito y, sobre todo, en la protección efectiva de las personas…POR SUPUESTO que este episodio dejó traslucir el miedo y la preocupación ante la constante violencia que continúa siendo parte del paisaje de las calles en el municipio. Mientras que las autoridades siguen llegando tarde, ante el fracaso de las estrategias de vigilancia y prevención. El presunto causante de estas agresiones luego de que actuó deliberadamente en el comienzo de la tarde, sin duda que aprovechó la nula presencia de las autoridades policíacas, en un sector que está a cargo del tercer maestre de la Secretaria de Marina, Rogelio Heriberto Sánchez Valenzuela, comandante de la Ussi norte, quien de plano no ha mostrado la capacidad suficiente para contener este y otros tipos de expresiones delictivas que están presentes en esa parte del nor-oriente de Ciudad Obregón. Y, es que lo que en otras circunstancias debería causar conmoción, hoy parece convertirse en una noticia más dentro de la realidad violenta que amenaza con normalizarse. Entre fallas y deficiencias operativas en materia de seguridad pública, los hechos armados continúan alterando la tranquilidad de los cajemenses…EN DÍAS PASADOS comentaba que las madres buscadoras son sinónimo de muchas reuniones, muchas promesas, pero, ¿Dónde están los recursos y la inteligencia para encontrar a los desaparecidos?, esto, en el marco de la visita que realizaron a Sonora la fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, para encabezar Mesas de Diálogo con familias y colectivos de búsqueda de personas desaparecidas. Ante ello, es necesario hacer estos cuestionamientos: ¿Dónde se han localizado más fosas clandestinas? ¿Qué zonas presentan patrones reiterados? ¿Existen coincidencias entre desapariciones, rutas utilizadas por grupos criminales y lugares de enterramientos clandestinos? ¿Se está compartiendo esta información entre las fiscalías, las comisiones de búsqueda y las instituciones de seguridad? Porque estas preguntas deberían formar parte de una estrategia permanente de inteligencia, con información debidamente protegida y análisis técnico que permita orientar los esfuerzos sin poner en riesgo a las familias ni comprometer las investigaciones. Porque la búsqueda de personas desaparecidas también requiere trabajo de gabinete, análisis criminal, investigación de campo y coordinación institucional. No basta con tener voluntad para buscar. Hay que saber dónde buscar, cómo buscar y con qué recursos hacerlo…EN CAJEME, las dimensiones del problema son alarmantes. Representantes de colectivos han referido estimaciones cercanas a tres mil personas desaparecidas en el municipio, cifra que debe distinguirse de los registros oficiales y documentados, pero que refleja la enorme preocupación de las familias ante una problemática que continúa creciendo. Y mientras las instituciones presentan estadísticas, tres organizaciones de la región mantienen una lucha que merece reconocimiento: Rastreadoras de Ciudad Obregón, encabezadas por Nora Alejandra Lira Muñoz; Guerreras Buscadoras de Cajeme, representadas por Silvia Velázquez Rodelo, y el colectivo DH Verdad y Justicia, con Ana Isabel Castro Cota. Mujeres que han dedicado años a recorrer terrenos agrícolas, canales, caminos rurales y zonas despobladas buscando respuestas que las instituciones no siempre han conseguido ofrecerles. Y aquí aparece una contradicción que resulta verdaderamente indignante…EL MES ANTERIOR, se conoció a través de un medio de la localidad que el colectivo Guerreras Buscadoras de Cajeme recibe del Ayuntamiento solamente 40 litros de gasolina por semana, pese a que realiza varias jornadas de búsqueda y utiliza dos vehículos para trasladarse. Cuarenta litros semanales para una tarea de semejante dimensión. ¿Realmente alguien considera que eso es suficiente? ¿De qué sirven los grandes compromisos nacionales si las mujeres que buscan a sus hijos tienen dificultades hasta para conseguir combustible? Otro ejemplo quedó documentado en junio de 2025, cuando Guerreras Buscadoras localizaron restos humanos en terrenos del Valle del Yaqui con apoyo de una retroexcavadora. La maquinaria permitió ampliar considerablemente la superficie explorada. Eso demuestra que los recursos materiales pueden marcar una diferencia real. Por eso, además de reforzar las investigaciones, es indispensable que las autoridades destinen presupuesto suficiente a maquinaria especializada, operadores capacitados, peritos, vehículos y equipo para las búsquedas, respetando siempre los protocolos de investigación y preservación de indicios. Pero esa inversión debe acompañarse de una verdadera estructura de inteligencia, con personal especializado en análisis criminal, cartografía, georreferenciación y procesamiento de información…CADA HALLAZGO debería convertirse en información útil para localizar otros posibles puntos de inhumación clandestina. Cada carpeta de investigación debería aportar elementos para identificar patrones y cada antecedente debería servir para mejorar las siguientes búsquedas. De lo contrario, las instituciones continuarán trabajando de manera reactiva, mientras las madres buscadoras siguen encontrando por sus propios medios aquello que el Estado tiene la obligación de investigar. También se requieren mecanismos de apoyo económico y atención integral para las familias que dedican buena parte de su vida a buscar a sus seres queridos. Porque estas mujeres están contribuyendo a realizar una tarea que, legal y constitucionalmente, corresponde al Estado mexicano. No están pidiendo privilegios. Están exigiendo condiciones dignas para encontrar a sus familiares. Y precisamente por eso, la visita de las funcionarias federales debe convertirse en algo más que una buena intención. Porque las madres buscadoras no necesitan únicamente que las escuchen. Para una madre, la desaparición comienza cada mañana al despertar sin saber dónde está su hijo. Tampoco solo quiere escuchar que las autoridades están trabajando. Quiere saber dónde está su vástago…Luego seguimos, Dios mediante.

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