El demócrata Gavin Newsom, gobernador de California, informó que conmutará las sentencias de muerte de los 548 reclusos del estado que aguardan su ejecución, y reducirá sus penas a cadena perpetua sin que tengan la posibilidad de libertad condicional.
“Tomo esta medida porque creo firmemente que la ejecución con el aval del Estado es incompatible con los valores de California, socava los cimientos de nuestro sistema legal y nos menoscaba a todos”, dijo el gobernador en una carta.
El anuncio de Gavin llega semanas después de la ejecución fallida de Christa Pike, la mujer que sobrevivió a dos dosis de inyección letal.
El gobernador de California puede conmutar por sí solo las sentencias de los presos con una sola condena grave, pero, según el medio de comunicación independiente CalMatters, la Corte Suprema de California debe aprobar las conmutaciones de quienes tienen varias condenas por delitos graves.
Gavin estableció una moratoria a las ejecuciones en el estado el pasado marzo de 2019, poco después de que llegó al cargo. California ha mantenido una moratoria a cumplir con las penas de muerte desde 2006, cuando se llevó a cabo la última ejecución.
El demócrata mencionó que si bien la moratoria ha evitado que se produzcan más ejecuciones, todas las sentencias de muerte han permanecido vigentes.
A través de un comunicado, Anthony D. Romero, director ejecutivo de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), aseguró que las conmutaciones “reflejan lo que exige la justicia: el fin de un castigo racista, injusto e inhumano que ha lastrado a California durante demasiado tiempo”.
“Al dar este paso, el gobernador Newsom ha reafirmado que la pena de muerte no tiene cabida en California y ha demostrado una verdadera valentía al enfrentarse de frente a la injusticia racial”, añadió.




