Bajo vigilancia médica y en condiciones favorables de salud permanecen dos tigres de Bengala, una hembra y un macho, que fueron decomisados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y trasladados al Centro Ecológico de Sonora para su resguardo temporal.
Norberto Ortega Torres, director del recinto, informó que ambos ejemplares ingresaron en buenas condiciones físicas y actualmente reciben atención especializada, además de alimentación adecuada y seguimiento por parte del personal veterinario.
“Como parte del protocolo de ingreso, los felinos fueron colocados en cuarentena para evaluar su estado de salud y observar su adaptación al nuevo entorno. Por esta razón, permanecen en un espacio separado de las áreas destinadas al público y no pueden ser visitados”, explicó.
El funcionario precisó que el Centro Ecológico únicamente participa en el cuidado y resguardo de los animales, mientras que la Profepa mantiene la responsabilidad de resolver su situación legal y determinar dónde permanecerán definitivamente.
Añadió, que, si los propietarios comprueban que cumplen con las disposiciones legales para mantenerlos, la autoridad federal podría autorizar su devolución; de lo contrario, establecerá su destino.
Sobre su comportamiento, Ortega Torres comentó que durante los primeros días los tigres mostraron temor y estrés ante el cambio de instalaciones, aunque lograron adaptarse en poco tiempo.
“El periodo de permanencia en Sonora dependerá de los trámites administrativos, que podrían resolverse en una semana o prolongarse durante varios meses”, finalizó.



