Dayan Lagarda / MO
El ciclo agrícola actual presenta condiciones climáticas distintas a años recientes, con menor humedad ambiental y temperaturas más elevadas, lo que podría impactar el desarrollo del trigo.
Pedro Félix, experto en climatología del Ceneb, indicó que, en comparación con el ciclo 2014-2015, el ambiente ha sido menos húmedo, pero más cálido, una combinación que influye tanto en la aparición de enfermedades como en el rendimiento del cultivo.
Explicó que las altas temperaturas, junto con la baja humedad relativa, generan efectos directos en etapas clave del cultivo, especialmente durante el llenado de grano y estos factores pueden provocar afectaciones no solo por enfermedades, sino también por el estrés térmico cuando se superan ciertos umbrales, lo que repercute en la calidad y productividad del trigo.
Destacó que en el monitoreo de 19 parcelas, se ha observado una variabilidad importante en los tiempos de riego, con intervalos más prolongados entre cada aplicación de agua, además, el cultivo presenta un adelanto superior a los 20 días en su ciclo, ya que diversas etapas como la formación de la espiga, la floración y el llenado de grano se han presentado antes de lo habitual.
Sin embargo, mencionó que, a pesar de este adelanto, la tasa de crecimiento del cultivo es menor en comparación con el año pasado, aunque similar a la registrada en 2014-2015, relacionándolo con la menor acumulación de horas frío, factor que influye directamente en el desarrollo del cultivo.
Aun así, señaló como positivo que, hasta el momento, no se han registrado brotes severos de enfermedades, aunque sí se ha detectado presencia de roya en algunos lotes sin carácter explosivo.






