Miguel Angel Vega C.

Ojo, nadie perderá programas sociales, no se dejen amenazar

Nos enviaron un video que nos causó indignación, donde dos tipos con chalecos guindas de Morena, de esos que se llaman Siervos de la Nación, pero que la gente por las malas acciones que practican algunos de ellos, no todos, ha dado en llamarles ‘cuervos de la nación’. Y es que en el video los tipejos, llegan a la fachada de un domicilio que tiene colocados en los muros y la cerca algunos carteles y letreros de propaganda política del PRI, preguntando a la señora que salió del domicilio a atenderlos, porque tenía esa propaganda y le respondió con mucho aplomo, que porque ella era priista y siempre sería priista, porque era libre de pertenecer al partido que le diera la gana. Enseguida los tipos insistieron en que quitara la propaganda priista porque colocarían propaganda de Morena y la señora se los impidió. Luego entonces le preguntaron si recibía ayuda de los programas sociales y les dijo que ella no, pero que su esposo sí, procediendo enseguida a amenazarla de que darán el pitazo allá arriba, para que lo borraran del padrón de beneficiarios y que regresarían a quitar la propaganda priista, a lo que ella les respondió con coraje, nomás atrévanse y verán como les va a ir. E incluso uno de ellos tuvo la osadía de amenazarla diciéndole que se atuviera a las consecuencias. Le plasmamos y describimos tal cual este negro episodio, porque por un lado todavía hay ‘cuervos de la nación’ que amenazan a la gente en esta forma. Y por el otro, todavía hay gente que carece de información y no sabe que esos programas ya son constitucionales y nadie puede quitárselos al menos que cambien lo que dispone la Cara Magna, y para eso está demasiado difícil, creemos que hasta imposible que alguna legislatura se atreva a hacerlo, porque perdería toda simpatía de apoyo del pueblo de México. Así que nadie puede llegar a su casa a pedirle a la fuerza que ponga propaganda política de ningún partido, porque esa decisión es suya y solo suya, pero tampoco a amenazar de esa manera porque los programas sociales ya son constitucionales. Le platicamos la realidad del caso. Los programas sociales empezaron en realidad desde el sexenio del entonces presidente MANUEL ÁVILA CAMACHO (1940-1946) con la creación del IMSS en 1946, para ser más exactos. Después en los sexenios de GUSTAVO DIAZ ORDAZ, LUIS ECHEVERRÍA Y JOSÉ LÓPEZ PORTILLO se crearon instituciones para extender la protección a sectores vulnerables y campesinos. En el sexenio de CARLOS SALINAS DE GORTARI (1988-1994) se creó el Programa Nacional de Solidaridad (PRONASOL) y fue precisamente donde se marcó el inicio de los apoyos económicos directos a las familias vulnerables. Y durante los sexenios de VICENTE FOX QUESADA y FELIPE CALDERON HINOJOSA, se creó el programa 70 y más, además de esquemas de salud como el Seguro Popular, que dio servicio a millones de mexicanos. En el sexenio de ENRIQUE PEÑA NIETO, solo se le dio seguimiento a estos programas, no hubo nada nuevo al respecto. Aquí nos queda claro que no fue ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, quien inició con estos programas, como mucha gente desinformada así lo cree. Lo que sí es cierto es que vio en esos programas sociales un potencial político, por lo que optó por intensificarlos de diversas maneras, convirtiéndolos en programas sociales con el agregado de electoreros, dedicando miles de millones a la causa, siendo una de estas acciones de las que pintaban mejor en su sexenio y hasta la fecha millones de mexicanos se lo agradecen, porque es un dinerito extra de 6,400 pesos que les cae a sus bolsillos sin hacer esfuerzo alguno. Sin embargo, como el origen del propósito de López Obrador, era perverso, porque la intención no era precisamente ayudar a la gente, eso no le importaba, lo que en realidad le importaba es tener esos votos de los beneficiarios cautivos para el día de las elecciones a favor de su partido Morena. Y porque tenemos argumentos para afirmar lo anterior?. Por la sencilla razón de que fue un programa creado sin reglas de operación, sino con miras electoreras. ¿Qué quiere decir esto? Que ese dinero convertido en apoyos, por justicia debería llegar solamente a personas que sí lo necesitan y que lo bien invirtieran en su bienestar, le hablamos de alimentación, medicinas, ropa, calzado, el pago de algún servicio o cualquier otro gasto que tenga que ver con su vida diaria. Pero en la realidad vemos que este programa lo cobran no pocos millonarios y si no son millonarios, sí son personas que no lo ocupan, porque cuenta con ingresos altos con sus pensiones del IMSS o ISSSTE, o poseen negocios redituables y prósperos que les permiten vivir holgadamente en lo económico, mientras por otro lado hay millones de familias a las que no les alcanzan sus ingresos para comer las tres horas del día y viven en la miseria y el hambre, pero ese dinero que debería ser para ellos se lo está llevando personas adineradas, a los que no les hace falta, pro de todas formas lo cobran porque a la hora de censarlos no había la orden de el llamado estudio socioeconómico previo, que es y sigue siendo muy necesario por justicia, repetimos. Por otro lado, la falta de reglas de operación, afecta el programa en  el sentido de que en el caso del subprograma ‘jóvenes construyendo el futuro’, por esa falta de que sean supervisados tanto ellos como los negocios donde fueron inscritos para recibir los apoyos, hacen lo que se les pega la gana y ni siquiera desempeñan las labores que el programa indica, pero lo más grave es que agarran el dinero y lo primero que hacen es irse al expendio de cerveza a surtirse o al ‘tiradero’ de droga a comprar estupefacientes, para seguirse echado a perder y seguir pudriendo a la sociedad que de por sí está descompuesta y las consecuencias las vemos todos los días. Cabe mencionar que el expresidente oriundo de Tabasco, fue tan hábil al aplicar estos programas con fines electoreros, que acuñó la frase que erróneamente miles de beneficiarios  mencionan todavía en el sentido de que ‘es el dinero de López Obrador’, lo cual es totalmente falso, porque es un dinero que proviene del pago diario de nuestros impuestos en las compras que hacemos donde no se escapa nadie. López Obrador no fue ni siquiera el iniciador de estos programas, porque como vimos en breve historia que plasmamos, estos ya venían de sexenios anteriores, lo que sí hizo y debemos reconocerlo es que los intensificó, pero con la mala intención de dárselos a todo mundo, incluyendo a quien no los ocupa, con lo cual pierden la esencia y el significado profundo que pudieran tener estos programas bien supervisados, bien clasificados para entregárselos a quién sí los ocupe. Incluso todavía se puede hacer la respectiva corrección, de sacar del padrón a quien no los ocupen, pero como el origen del programa es electorero, saben los de Morena que eso sería tanto como rebanar una tajada a la militancia de ese partido, o más bien, corren el riesgo de bajar la votación a favor del partido oficial el día de los comicios. Sin embargo, ya por último es importante recalcar que nadie puede quitarle los apoyos sociales, y usted puede votar por quien le pegue la gana y a quien llegue a su domicilio o donde sea que lo amenace con suspender esos apoyos, lo puede mandar mucho a Chihuahua al baile y hasta puede recordarle el 10 de mayo y no pasada nada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *