Dr. David Wilson Valdez
Coordinador Auxiliar de Atención Médica Hospitalaria
OOAD Sonora
TRIAGE en Urgencias: ¿Por qué algunas personas pasan primero?
Cuando una persona acude al servicio de Urgencias del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), es común pensar que la atención será conforme al orden de llegada. Sin embargo, en las áreas de urgencias existe un sistema llamado TRIAGE, el cual permite identificar rápidamente qué pacientes necesitan atención inmediata y cuáles pueden esperar un poco más sin poner en riesgo su salud.
El TRIAGE es una valoración inicial que realiza personal médico o de enfermería capacitado desde el momento en que el paciente llega al hospital. Su principal objetivo es priorizar la atención de acuerdo con la gravedad de cada caso, ayudando a salvar vidas y a brindar una atención más segura y organizada.
Por ejemplo, una persona con dolor intenso en el pecho, dificultad para respirar, pérdida del conocimiento, convulsiones o sangrado abundante necesita atención inmediata, ya que podría encontrarse en peligro. En cambio, pacientes con gripe, dolor muscular leve o molestias menores pueden esperar un poco más sin riesgo importante para su salud.
Por esta razón, en los servicios de Urgencias del IMSS no siempre se atiende conforme al orden de llegada. El TRIAGE permite que los pacientes más graves reciban atención primero.
En el IMSS, el TRIAGE generalmente utiliza colores para clasificar a los pacientes según la gravedad de su estado de salud:
Rojo y naranja: atención inmediata, existe riesgo para la vida.
Amarillo: requiere atención rápida, pero el paciente se encuentra estable.
Verde: padecimientos leves que pueden esperar.
Azul: situaciones no urgentes.
Este sistema ayuda a mejorar la organización de los servicios médicos y permite utilizar adecuadamente los recursos hospitalarios.
Es importante que la población conozca cuáles son las verdaderas urgencias médicas. Algunas situaciones que requieren valoración inmediata son:
Dolor fuerte en el pecho.
Dificultad para respirar.
Convulsiones.
Pérdida del conocimiento.
Sangrado abundante.
Accidentes graves.
Quemaduras importantes.
Debilidad repentina en cara, brazos o piernas.
Fiebre alta en bebés pequeños.
Por otro lado, existen padecimientos que pueden ser atendidos en la Unidad de Medicina Familiar (UMF) o en Atención Médica Continua, evitando así la saturación de los servicios de urgencias. Algunos ejemplos son:
Resfriados leves.
Dolor de garganta sin dificultad respiratoria.
Dolor muscular leve.
Solicitud de recetas.
Enfermedades crónicas sin complicaciones.
El uso adecuado de los servicios de Urgencias del IMSS permite que los pacientes en estado grave reciban atención más rápida y eficiente.
También es importante acudir con paciencia y respeto hacia el personal de salud. Médicos, enfermeras y trabajadores de urgencias atienden diariamente situaciones complejas y toman decisiones pensando siempre en proteger la vida y la salud de los pacientes.
Además, proporcionar información clara sobre los síntomas, antecedentes médicos y medicamentos que utiliza el paciente ayuda a realizar una valoración más adecuada durante el TRIAGE.
La prevención también es fundamental. Mantener hábitos saludables, controlar enfermedades como diabetes e hipertensión, acudir a consultas médicas periódicas, utilizar cinturón de seguridad y evitar el consumo excesivo de alcohol puede disminuir el riesgo de emergencias.
El TRIAGE es una herramienta esencial en los hospitales del IMSS. Su función no es decidir quién merece atención, sino identificar quién necesita ayuda primero para evitar complicaciones graves y salvar vidas.
Comprender cómo funciona este sistema ayuda a fortalecer la confianza en los servicios médicos y contribuye a una atención más rápida, segura y ordenada para toda la población derechohabiente.






