Luego del asesinato de Joel Ángel Bravo Martínez, presidente municipal de San Miguel Amatitlán, Oaxaca, el Gabinete de Seguridad de México aseguró que “no habrá impunidad” y que ya se mantiene coordinación con las autoridades estatales para apoyar en las investigaciones y dar con los responsables.
A través de un comunicado difundido este sábado, la instancia federal lamentó el homicidio del edil y señaló que se reforzó la presencia de fuerzas de seguridad en la zona mediante un despliegue operativo para proteger a la población y fortalecer las labores de vigilancia.
De acuerdo con información difundida por medios nacionales, Bravo Martínez, de 53 años y militante del Partido Acción Nacional (PAN), fue atacado por un grupo armado en su domicilio. Trascendió que días antes había solicitado apoyo y medidas de protección tras recibir amenazas relacionadas con la violencia que afecta a la región Mixteca.
El caso ha generado preocupación debido a que el alcalde habría advertido sobre riesgos a su integridad antes del ataque. Mientras tanto, autoridades federales y estatales continúan con las investigaciones para esclarecer los hechos y capturar a los responsables del crimen.





