Por Lorenza Sigala
La Fiscalía General de Justicia del Estado buscará que se imponga la pena máxima a los presuntos responsables de los homicidios de Julio César, Raúl y Joaquín, los tres trabajadores del Sistema Estatal Penitenciario asesinados en hechos distintos ocurridos entre mayo y julio en Hermosillo. Además, confirmó que los detenidos están vinculados a dos grupos criminales diferentes y que los tres casos ya fueron esclarecidos.
El comisario general de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC), Carlos Flores, informó que con la captura realizada el miércoles quedó detenido un presunto participante en el homicidio ocurrido el 22 de mayo, mientras que anteriormente ya habían sido aprehendidos dos implicados en el asesinato de un custodio del Cereso 1 y un tercer sujeto relacionado también con el homicidio de un guía técnico del Itama.
“Es importante informar a los medios de comunicación que ya tenemos detenidos por los tres asuntos. El día de ayer se capturó un presunto responsable participante en la agresión del 22 de mayo”, informó.
El comisario añadió que uno de los detenidos también está relacionado con el asesinato del guía técnico del Itama, por lo que ya se ejecutó una orden de aprehensión en su contra.
“Es importante destacar que en estos asuntos han participado dos grupos criminales y, por lo tanto, se ha tenido detenidos de ambos grupos criminales”, puntualizó.
Carlos Flores explicó que las investigaciones continúan para establecer si existen más personas involucradas, pero subrayó que los autores materiales de los tres ataques ya fueron capturados.
Al ser cuestionado sobre las sanciones que buscará la Fiscalía, señaló que el Ministerio Público solicitará la pena más alta que permita la ley para quienes resulten responsables de estos homicidios.
ATAQUES FUERON RESPUESTA A ACCIONES EN LOS PENALES
El martes, el fiscal general del Estado, Gustavo Rómulo Salas Chávez, afirmó que los ataques contra trabajadores del Sistema Estatal Penitenciario fueron una reacción de grupos criminales afectados por las revisiones y operativos implementados en los centros de reinserción social.
“Esto ha sido una reacción por parte de grupos criminales que se han visto afectados en pretender tener el control de los penales”, declaró aquel día.
El fiscal explicó que en los Ceresos de Sonora se han intensificado las inspecciones en coordinación con autoridades estatales y federales, además de realizar traslados de personas privadas de la libertad y asegurar teléfonos celulares y otros objetos prohibidos durante las revisiones.
Agregó que, de acreditarse la participación de algún servidor público en el ingreso de objetos ilícitos o en cualquier otra conducta delictiva, también se procederá penal y administrativamente en su contra.
Asimismo, informó que la Secretaría de Seguridad Pública reforzó las medidas de protección para el personal penitenciario mediante esquemas de custodia y acompañamiento, y reiteró que la Fiscalía buscará castigar con las penas más severas tanto a los autores materiales como a quienes ordenaron los homicidios.
TRES ATAQUES EN POCO MÁS DE UN MES
La cadena de agresiones inició el 22 de mayo, cuando fue asesinado Julio César, mando del Sistema Estatal Penitenciario, en un ataque armado registrado en la colonia El Choyal.
El 1 de julio fue privado de la vida Raúl, guía técnico del Instituto de Tratamiento y de Aplicación de Medidas para Adolescentes (Itama).
Al día siguiente, el 2 de julio, fue asesinado Joaquín, custodio del Cereso 1, cuando salía de una sucursal bancaria ubicada en el cruce de los bulevares Matamoros y Luis Encinas, en Hermosillo.
Con las detenciones anunciadas por la AMIC, la Fiscalía General de Justicia del Estado sostiene que los tres homicidios han sido esclarecidos y que ya hay presuntos responsables detenidos por cada uno de los casos.






