En un comunicado, las Secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura) y de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) señalaron que el nuevo Consejo busca “fortalecer las capacidades científicas, tecnológicas e institucionales en favor de la ganadería, el sustento de millones de familias productoras y el abasto nacional de alimentos”.

La medida responde a la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum de coordinar esfuerzos con los gobiernos estatales, la academia y el sector productivo, tomando como base la evidencia científica.

El anuncio ocurre después de que México reanudara, el pasado 25 de agosto, la exportación de ganado en pie hacia Estados Unidos desde Agua Prieta, Sonora. El primer envío estuvo integrado por 750 cabezas de ganado y aumentará gradualmente hasta mil 500, informó Agricultura.

El reinicio de las operaciones se realizó mediante el corredor fronterizo de Agua Prieta con Douglas, Arizona, luego de alrededor de 14 meses de restricciones implementadas como parte de las medidas para contener el avance del gusano barrenador.

Sonora y Chihuahua fueron considerados los primeros estados en condiciones de retomar los envíos debido a su menor riesgo sanitario. Sin embargo, la reapertura ocurrió días después de que Sonora confirmara su primer caso de gusano barrenador desde el inicio de la emergencia zoosanitaria, en noviembre de 2024.

Con este caso, Baja California y Baja California Sur quedaron como las únicas dos regiones mexicanas sin presencia reportada de la plaga.

Hasta el 23 de agosto, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) contabilizaba 39 mil 470 casos acumulados desde noviembre de 2024, de los cuales mil 937 permanecían activos.

De acuerdo con las dependencias federales, funcionarios e investigadores continuarán trabajando para fortalecer la estrategia que Agricultura, a través del Senasica, mantiene desde hace casi dos años.

La instalación del Consejo Técnico-Científico permitirá reforzar la coordinación entre instituciones, las campañas de comunicación y concientización, la cooperación internacional, así como la investigación y transferencia de tecnología.

Entre las líneas prioritarias se encuentra el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia y diagnóstico, la detección temprana de casos y el análisis de la dinámica poblacional de la plaga.

También se contempla evaluar y desarrollar nuevos métodos de prevención, control y erradicación, además de impulsar estudios de genética y biotecnología y el desarrollo de tecnologías y herramientas de inteligencia artificial (IA).

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