La aplicación gradual de pagos digitales obligatorios en determinados sectores podría complicar las operaciones de pequeños comercios y encarecer productos y servicios, advirtió José Fidel Ramírez, contador público, fiscalista e integrante del Colegio de Contadores Públicos de Sonora.
Tras la aprobación de la Ley de Economía Digital en la Cámara de Diputados y el envío de la minuta al Senado, explicó que la propuesta contempla que la Secretaría de Hacienda determine las actividades en las que se deberá pagar exclusivamente por medios electrónicos, como transferencias, códigos QR y aplicaciones, en sustitución del efectivo.
“Reconozco que esta medida puede mejorar la fiscalización y contribuir a reducir la informalidad, pero su implementación representa desafíos para la población que carece de cuentas bancarias, dispositivos electrónicos o acceso estable a internet. Alrededor del 85% de las operaciones menores a 500 pesos se realizan en efectivo, por lo que restringir esta modalidad podría frenar compras cotidianas, especialmente si los consumidores no cuentan con alternativas digitales o se presentan fallas eléctricas y de conectividad”, especificó.
Ramírez consideró que los combustibles podrían ser uno de los sectores donde resulte útil implementar estas disposiciones; sin embargo, sostuvo que debe mantenerse la posibilidad de pagar en efectivo en determinadas circunstancias.
También alertó que las comisiones por cobros electrónicos representarían un gasto adicional para los pequeños negocios, que podrían trasladarlo al precio final de sus productos para compensar los costos.
El especialista consideró que la medida puede favorecer la incorporación de más contribuyentes a la formalidad, siempre que Hacienda aplique los cambios de manera gradual y defina con claridad los sectores involucrados.
“El reto será ampliar la base de contribuyentes sin generar distorsiones económicas, además de garantizar que la transición hacia los pagos digitales no excluya a quienes todavía dependen del efectivo”, finalizó.




