La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el Gobierno federal prepara un plan de acción para atender las principales problemáticas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), luego de las manifestaciones realizadas por trabajadores que exigen mejores salarios, abastecimiento de medicamentos, contratación de personal y condiciones laborales adecuadas.
Durante su conferencia matutina de este miércoles 14 de octubre, la mandataria explicó que instruyó al director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, a realizar un diagnóstico detallado de las condiciones que prevalecen en hospitales, clínicas y unidades médicas de la institución.
El objetivo es identificar las necesidades específicas de cada establecimiento y establecer medidas que permitan resolver los problemas relacionados con la atención médica, el suministro de insumos y las condiciones de trabajo del personal.
Sheinbaum reconoció que existen demandas legítimas entre los trabajadores del Seguro Social, particularmente en lo relacionado con la regularización de contratos, el acceso a medicamentos y las condiciones laborales de quienes prestan servicios en las distintas unidades de salud.
Sin embargo, rechazó que estas deficiencias representen una crisis generalizada del sistema sanitario y sostuvo que su administración ha realizado inversiones para ampliar la infraestructura hospitalaria y fortalecer la contratación de personal.
La presidenta señaló que las autoridades no han permanecido inactivas frente a los problemas del sector y aseguró que durante los últimos dos años se han desarrollado acciones para mejorar los servicios médicos.
Entre las medidas anunciadas destaca la elaboración de un diagnóstico institucional que deberá realizarse con la participación de delegados del IMSS y directores de hospitales, quienes tendrán la responsabilidad de identificar las principales carencias de sus respectivas unidades.
La información obtenida permitirá determinar las prioridades de atención y establecer soluciones de acuerdo con las necesidades de cada establecimiento.
Uno de los asuntos que requiere atención es la situación contractual del personal médico y de enfermería incorporado durante la emergencia sanitaria por Covid-19, ya que algunos trabajadores todavía no cuentan con una plaza definitiva.
Sheinbaum reconoció que la regularización de estos empleados continúa pendiente en determinados casos y consideró necesario avanzar en los procedimientos para otorgar mayor estabilidad laboral.
Otro de los temas abordados fue el abastecimiento de medicamentos, debido a las denuncias de trabajadores y derechohabientes sobre la falta de determinados tratamientos e insumos médicos.
La mandataria explicó que parte de las dificultades se relaciona con los mecanismos de distribución, por lo que planteó la necesidad de modernizar los sistemas utilizados para organizar y entregar los medicamentos.
En este sentido, consideró que las instituciones de salud deben aprovechar las herramientas tecnológicas disponibles para mejorar la logística y evitar que los tratamientos permanezcan almacenados mientras existen unidades médicas que los necesitan.
La presidenta mencionó que los avances tecnológicos, incluida la inteligencia artificial, pueden contribuir a desarrollar procesos de distribución más eficientes y facilitar el seguimiento de los inventarios.
También destacó la experiencia de las Rutas de la Salud implementadas en el IMSS-Bienestar, aunque reconoció que los sistemas de abastecimiento de otras instituciones requieren mejoras adicionales.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen después de las movilizaciones realizadas por trabajadores del Seguro Social, quienes han denunciado deficiencias en hospitales, falta de insumos y desacuerdos con el incremento salarial propuesto para el próximo periodo contractual.
Entre las principales exigencias de los manifestantes se encuentra un aumento salarial de al menos 10%, superior al incremento global de 6.8% aprobado por el Congreso Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
De acuerdo con la dirección del IMSS, la propuesta sindical contempla un aumento de 2.9% al salario tabular y otro 3.9% correspondiente a prestaciones.
La presidenta explicó que, considerando los componentes aplicables al ingreso de los trabajadores, el incremento directo sería de 5.1%, porcentaje que, según señaló, supera la inflación.
No obstante, los trabajadores inconformes consideran que la propuesta es insuficiente frente al aumento del costo de vida y las exigencias de sus actividades profesionales.
Además del incremento salarial, los manifestantes han solicitado mejores condiciones de jubilación, contratación de personal suficiente y soluciones al desabasto de medicamentos y materiales utilizados en la atención hospitalaria.
También han expresado inconformidades con la dirigencia sindical encabezada por Rafael Olivos Hernández, a quien cuestionan por la negociación del contrato colectivo.
Las protestas han incluido concentraciones y movilizaciones en la Ciudad de México y otras entidades del país, con la participación de personal médico, de enfermería, administrativo y de distintas áreas del Seguro Social.
Ante este escenario, Sheinbaum reiteró que los trabajadores tienen derecho a manifestarse y expresar sus inconformidades, siempre que las movilizaciones se desarrollen de manera pacífica y se mantenga la atención a los derechohabientes.
La mandataria sostuvo que las demandas deben analizarse de manera individual, ya que algunas corresponden directamente a la administración del IMSS, mientras que otras requieren modificaciones legales o procedimientos adicionales.
En materia de infraestructura, la presidenta informó que durante su administración se han concluido 34 hospitales nuevos en el sistema público de salud, los cuales representan mil 840 camas adicionales.
De ese total, siete corresponden al IMSS, siete al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y 20 al IMSS-Bienestar.
La inversión destinada a estas instalaciones asciende a aproximadamente 46 mil 700 millones de pesos, de acuerdo con las cifras presentadas por el Gobierno federal.
Sheinbaum también señaló que se encuentran proyectadas otras 15 unidades hospitalarias, algunas de las cuales ya cuentan con estudios y proyectos ejecutivos para avanzar hacia su construcción.
Respecto al fortalecimiento de los recursos humanos, destacó la contratación de 22 mil 456 médicos y aproximadamente 21 mil integrantes del personal de enfermería durante los últimos dos años.
La presidenta consideró que estas incorporaciones contribuyen a ampliar la capacidad de atención del sistema sanitario, aunque reconoció que todavía existen necesidades de personal en determinadas regiones y especialidades.
El IMSS, por su parte, ha señalado que mantiene en funcionamiento sus servicios médicos y que las manifestaciones no deben impedir el acceso de ambulancias ni la atención de urgencias.
La institución también ha expresado su disposición a continuar el diálogo con los trabajadores para revisar las inconformidades relacionadas con las condiciones laborales y la operación de sus unidades médicas.
El plan de acción anunciado por la presidenta buscará reunir información sobre las principales deficiencias para definir medidas de atención, particularmente en abastecimiento, contratación de personal y funcionamiento hospitalario.
Aunque todavía no se han dado a conocer plazos específicos para concluir el diagnóstico ni un calendario de implementación de las acciones, el Gobierno federal aseguró que continuará trabajando con la dirección del IMSS para resolver los problemas identificados.
Mientras tanto, las demandas laborales y las inconformidades sobre la calidad de los servicios médicos permanecen como asuntos pendientes para la institución.
Sheinbaum reiteró que su administración reconoce la existencia de dificultades en el sistema de salud, pero sostuvo que estas deben enfrentarse mediante soluciones concretas, inversión pública, modernización administrativa y diálogo con los trabajadores.
Con la elaboración del diagnóstico hospitalario, el Gobierno federal busca establecer una ruta de atención que permita responder a las exigencias del personal y mejorar las condiciones en que millones de derechohabientes reciben servicios médicos en el Instituto Mexicano del Seguro Social.




