La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) expresó su solidaridad y cercanía con el papa León XIV, luego de que el pontífice fuera sometido a una intervención quirúrgica para retirar un tumor pulmonar, y convocó a los fieles católicos del país a mantener una jornada de oración por su salud y pronta recuperación.
Mediante un comunicado difundido tras conocerse los resultados de la operación, los obispos mexicanos manifestaron su apoyo al líder de la Iglesia católica y encomendaron su vida y bienestar a la Virgen de Guadalupe, a quien pidieron protección durante el proceso de recuperación.
El pronunciamiento se produjo después de que el Vaticano confirmara que León XIV fue intervenido quirúrgicamente el martes 13 de octubre en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma, donde permanece bajo observación médica.
De acuerdo con la información difundida por la Santa Sede, los especialistas realizaron una cirugía de mínima invasión para extirpar un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer que se origina en las células glandulares del tejido pulmonar.
El procedimiento fue reportado como exitoso y las autoridades vaticanas informaron que el pontífice evoluciona favorablemente durante las primeras horas de su recuperación.
La noticia generó diversas expresiones de apoyo por parte de representantes religiosos y comunidades católicas de distintos países, quienes organizaron celebraciones y encuentros de oración para acompañar al papa durante su hospitalización.
En México, los integrantes del Episcopado manifestaron su cercanía espiritual con León XIV y señalaron que la comunidad católica puede acompañarlo mediante las celebraciones religiosas y las oraciones realizadas tanto en los templos como en los hogares.
Los obispos invitaron a parroquias, comunidades religiosas, sacerdotes, familias y fieles laicos a unirse en una intención común por la recuperación del pontífice.
La convocatoria contempla la celebración de misas, el rezo del Santo Rosario y momentos de oración personal y comunitaria, como expresiones de solidaridad con el máximo representante de la Iglesia católica.
En su mensaje, los representantes eclesiásticos destacaron la importancia de mantener la unidad de las comunidades religiosas ante las dificultades relacionadas con la salud del papa.
Asimismo, expresaron su confianza en que las oraciones de los creyentes constituyan una muestra de acompañamiento durante el tratamiento médico y el periodo de recuperación.
Uno de los aspectos centrales del comunicado fue la petición dirigida a la Virgen de Guadalupe, figura de especial importancia para los católicos mexicanos.
Los obispos encomendaron a Santa María de Guadalupe la salud del pontífice y pidieron que le conceda fortaleza, serenidad y consuelo durante su hospitalización.
La referencia a la Virgen de Guadalupe también estuvo presente en otros mensajes emitidos por autoridades religiosas de América Latina, donde distintas conferencias episcopales convocaron a jornadas de oración por León XIV.
El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) llamó a las iglesias de la región a acompañar espiritualmente al pontífice mediante celebraciones eucarísticas y otras actividades religiosas.
La convocatoria busca reunir a comunidades de diferentes países en una expresión conjunta de solidaridad, particularmente durante los días posteriores a la intervención quirúrgica.
En México, la jornada de oración fue convocada del 12 al 18 de octubre, periodo durante el cual las diócesis y parroquias pueden organizar actividades para pedir por la recuperación del papa.
Las celebraciones también contemplan oraciones por los médicos, enfermeras y demás profesionales de la salud responsables de su atención.
El estado de salud de León XIV comenzó a generar atención internacional después de que el propio pontífice anunciara el domingo 11 de octubre, durante el rezo del Ángelus, que los médicos habían identificado un pequeño nódulo en uno de sus pulmones.
En aquella ocasión, explicó que la lesión había sido localizada en una etapa inicial y que los especialistas recomendaron retirarla mediante una intervención quirúrgica.
Posteriormente, los estudios médicos permitieron confirmar el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, por lo que el equipo médico procedió con la operación programada.
Tras la intervención, el Vaticano informó que el procedimiento se había desarrollado satisfactoriamente y que el papa continuaría bajo vigilancia para evaluar su evolución.
El Policlínico Gemelli, donde permanece hospitalizado, es uno de los principales centros médicos de Roma y ha atendido anteriormente a otros pontífices, entre ellos Juan Pablo II y Francisco.
La Santa Sede había señalado que la estancia hospitalaria podría prolongarse aproximadamente una semana, aunque la duración definitiva dependerá de la recuperación y de las recomendaciones del equipo médico.
Durante este periodo, algunas de las actividades públicas previstas en la agenda pontificia deberán ser modificadas o delegadas a otros representantes de la Iglesia.
León XIV, de 71 años, fue elegido papa en mayo de 2025, después del fallecimiento de Francisco, y se convirtió en el primer pontífice nacido en Estados Unidos.
Antes de asumir el liderazgo de la Iglesia católica, Robert Francis Prevost desarrolló una parte importante de su trayectoria religiosa en Perú, país con el que mantiene una estrecha relación.
Su hospitalización ha provocado numerosas muestras de apoyo de comunidades religiosas de América Latina, Estados Unidos y Europa, así como mensajes de fieles que han expresado sus deseos de recuperación.
En el caso de México, la Conferencia del Episcopado reiteró que las oraciones continuarán durante los próximos días y pidió mantener el acompañamiento espiritual mientras el pontífice permanece bajo atención médica.
La institución religiosa destacó que este llamado busca expresar la cercanía de la Iglesia mexicana con León XIV y fortalecer la participación de los creyentes en las actividades comunitarias.
Mientras el Vaticano continúa informando sobre la evolución médica del papa, las comunidades católicas mexicanas mantienen sus jornadas de oración y encomiendan su recuperación a la Virgen de Guadalupe, con la esperanza de que pueda retomar sus actividades una vez concluido el periodo de convalecencia.




