La fosa común del panteón de Pedro Amaro, en Jojutla, Morelos, volvió a ser inspeccionada con un georradar junto a un dron para determinar si hay más restos humanos en el sitio. La diligencia se realizó el pasado lunes 19 de octubre, junto a la participación de especialistas de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) y bajo la supervisión de colectivos de familiares de personas desaparecidas, según informó la Fiscalía General del Estado de Morelos.
Los resultados de la prospección permitirán establecer si existen más indicios biológicos bajo el terreno y si es necesario continuar con las excavaciones. Hasta el 20 de octubre, las autoridades no habían informado de nuevos restos recuperados durante esta revisión, puesto que el equipo técnico debe presentar sus conclusiones para definir los siguientes pasos.
Durante la diligencia, los especialistas retiraron la carpa, el geotextil y las placas de madera que cubrían el área intervenida, prepararon el terreno para utilizar el georradar y tomaron fotografías aéreas con un dron. El equipo multidisciplinario de la CNB estuvo integrado por especialistas en geología, geofísica, arqueología, antropología y criminalística.
En los trabajos participaron la Fiscalía estatal, la Comisión de Búsqueda de Personas de Morelos, la Agencia de Investigación Criminal, la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Comisión de Derechos Humanos del Estado y la policía municipal de Jojutla, además de representantes de colectivos de búsqueda.
La nueva prospección se acordó durante una reunión realizada a principios de septiembre, cuando la Fiscalía presentó a los colectivos los avances de la quinta fase de exhumaciones, desarrollada entre marzo y abril de 2026.
En esa etapa se recuperaron 46 indicios biológicos. De acuerdo con los resultados preliminares, 24 correspondían a personas fallecidas cuyos restos conservaban partes suficientes para realizar análisis genéticos, mientras que los otros 22 indicios eran segmentos humanos y fragmentos óseos que también debían someterse a estudios periciales. Durante la intervención se reportaron, además, restos de dos infantes y un resto fetal.




