La organización World Vision México destinará 7 millones de dólares a una estrategia para mejorar el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene en comunidades vulnerables del país, con el objetivo de beneficiar a 277 mil personas en nueve estados.
La iniciativa, denominada WASH 2026-2030, contempla la instalación de sistemas de captación de agua de lluvia, la construcción y rehabilitación de infraestructura, así como mejoras en las instalaciones sanitarias de escuelas y comunidades.
Durante la presentación del programa, Malcom Aquiles, director de Incidencia en Políticas Públicas, Movilización y Salvaguarda de World Vision México, explicó que las acciones se adaptarán a las condiciones ambientales y las necesidades de cada localidad. Entre los estados contemplados se encuentran Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Baja California.
El proyecto tiene tres prioridades: mejorar las condiciones de agua, saneamiento e higiene en escuelas y espacios colectivos; preparar a las comunidades para responder a emergencias, como los desastres naturales, y fortalecer la gestión comunitaria del agua y la protección de los ecosistemas.
Aquiles destacó que la infraestructura por sí sola no garantiza un suministro seguro y continuo, pues algunas localidades enfrentan inundaciones recurrentes, mientras que otras padecen escasez durante los periodos de sequía.
También advirtió que el aumento de las temperaturas y la presión sobre los sistemas de abastecimiento pueden agravar los problemas de disponibilidad del recurso, por lo que consideró fundamental impulsar una cultura de cuidado del agua y los ecosistemas.
Programa previo benefició a más de 520 mil personas
Como antecedente, World Vision México reportó que entre 2013 y 2025 desarrolló un programa en 10 estados del país que permitió mejorar el acceso al agua de 520 mil personas.
Durante ese periodo, 36 mil personas obtuvieron acceso a servicios de saneamiento y 68 mil mejoraron sus hábitos de higiene. Además, las acciones beneficiaron a 13 mil 259 hogares y permitieron realizar mejoras en 380 escuelas, 20 espacios comunitarios y 35 albergues.
El programa también incluyó la instalación de 10 plantas purificadoras fijas, una planta desalinizadora y dos plantas purificadoras móviles.



