Por Rafael Rentería
Hermosillo. El sector transportista en Sonora enfrenta presiones que podrían llevarlo a sumarse a un paro nacional, en medio de reclamos por las condiciones de operación y las nuevas exigencias laborales. La suspensión de actividades encendería las alertas por sus posibles repercusiones en el traslado de mercancías y productos indispensables para la población.
Juan Roberto Galindo D., coordinador de Transportistas Indeco, informó que entre 120 y 130 empresas de la entidad están vinculadas con las organizaciones Fematrac, Hamotac e Indeco, agrupaciones que representan a una parte del sector y que enfrentan diversos desafíos para mantener sus operaciones.
“Entre las preocupaciones que tenemos destaca la implementación de la jornada laboral de 40 horas, un tema que debe analizarse considerando las particularidades del autotransporte. Los operadores pueden pasar periodos prolongados en carretera, además de enfrentar retenes, revisiones y otros factores que inciden directamente en sus tiempos de trabajo”, resaltó.
Aclaró que la propuesta de paro nacional contempla una suspensión pacífica de labores y no el bloqueo de carreteras, con el propósito de hacer visibles las demandas del gremio sin recurrir al cierre de las vías de comunicación.
“No queremos detener a México, queremos que México nos escuche”, expresó, al insistir en la necesidad de obtener una respuesta formal de las autoridades municipales, estatales y federales.
La advertencia coloca sobre la mesa la importancia del transporte de carga para el funcionamiento de la economía. Una interrupción de este servicio podría generar afectaciones en las cadenas de suministro, con consecuencias para el abastecimiento de alimentos, medicamentos y otros productos esenciales.


