México reiteró su rechazo al embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, al considerar que esta medida afecta a la población de la isla y limita sus posibilidades de desarrollo.
La postura fue expresada durante la Cumbre Iberoamericana, donde la representación mexicana defendió la necesidad de resolver las diferencias entre países mediante el diálogo y el respeto a la soberanía, sin recurrir a medidas que impacten directamente a la ciudadanía.
El posicionamiento mexicano mantiene la línea diplomática de oposición al bloqueo contra Cuba, una política que ha sido cuestionada durante décadas en distintos foros internacionales.
El embargo estadounidense continúa siendo uno de los principales puntos de tensión en la relación entre ambos países. Mientras Washington sostiene sus restricciones, el Gobierno cubano ha señalado que estas medidas afectan su economía y las condiciones de vida de sus habitantes.
Con esta postura, México volvió a colocar el tema en la agenda iberoamericana y manifestó su respaldo a que las diferencias entre naciones se atiendan por vías diplomáticas.



