El Partido Demócrata superó los 250 escaños en la Cámara de Representantes de Estados Unidos durante las elecciones de medio mandato celebradas el martes, de acuerdo con las proyecciones de los principales medios de comunicación, que le atribuyen una amplia mayoría, por encima de los 218 puestos necesarios para controlar la cámara.
La cadena NBC proyectó este jueves que los demócratas concluirán el recuento con 259 de los 435 escaños de la Cámara Baja, frente a 176 que corresponderían a los republicanos.
Por su parte, ABC asigna hasta el momento 251 escaños a los demócratas y 162 a los republicanos, mientras que 22 permanecen pendientes. CNN, en tanto, calcula una distribución de 251 para los demócratas y 154 para los republicanos, con otros 30 puestos aún por definirse.
Los resultados representan un revés para el Partido Republicano, que perdería la estrecha mayoría que consiguió en las elecciones de 2024, cuando obtuvo 220 escaños frente a los 215 de los demócratas.
Con esta nueva composición legislativa, Hakeem Jeffries, actual líder demócrata en la Cámara de Representantes, tendría la posibilidad de convertirse en enero en el primer afroamericano en ocupar la presidencia de esa institución.
Además, el control de la Cámara permitirá a los demócratas bloquear iniciativas legislativas del presidente Donald Trump y promover investigaciones sobre el mandatario y su administración.
El Senado también quedará bajo control demócrata, luego de que el partido alcanzara 54 de los 100 escaños, frente a los 44 republicanos. Entre sus triunfos destacan victorias en estados tradicionalmente conservadores como Texas, Kansas e Iowa.
El conteo continúa en Alaska y Mississippi, donde los demócratas mantienen una ligera ventaja.
Durante la campaña, Trump llamó reiteradamente a sus seguidores a votar pensando en él; sin embargo, tras conocerse los resultados, se distanció de la derrota republicana al argumentar que su nombre no aparecía en las boletas electorales.
No obstante, las encuestas apuntan a que el resultado refleja un voto de castigo contra su administración, principalmente por el alto costo de vida, el encarecimiento de la gasolina y el rechazo a la guerra de Irán.




